Casi un centenar de motos cargadas en dos remolques. Este es el botín que dos ladrones rumanos se llevaron el pasado domingo, 27 de septiembre, de un aparcamiento de camiones de Masquefa (Barcelona) con la intención de llevarlo a su país de origen para, supuestamente, vender los vehículos. No contaron, sin embargo, con el sistema de geolocalización integrado en cada una de las motos, que dirigió a los Mossos d'Esquadra hasta la localidad de Cagnes-sur-Mer, en Francia, donde, con la colaboración de la Policía Nacional francesa, los pudieron detener solo horas después de haber cometido el delito.
Aunque los dos hombres, de 38 y 39 años, pudieron ser detenidos por un supuesto delito de robo con fuerza, la investigación —asumida por el Servicio Local de Policía Judicial de la comisaría de Canha de Mar, en colaboración con la policía catalana— continúa en marcha para esclarecer qué querían hacer exactamente con este cargamento y si hay más personas vinculadas con los hechos. En cuanto a las motos, consiguieron recuperarlas todas: 95 vehículos nuevos de diversas marcas italianas y francesas.
Los siguieron gracias al GPS de las motos
Los ahora detenidos tomaron medidas para evitar ser pillados, aunque no lo consiguieron. Quitaron el GPS de los remolques y cambiaron las placas de matrícula por otras rumanas, supuestamente falsificadas, y abandonaron las originales, así como documentación diversa, en un descampado cercano al aparcamiento de donde cogieron los remolques. No pensaron, sin embargo, que las motos tienen sistemas de geolocalización instalados de fábrica en el interior del chasis, y eso les costó el arresto.
Los agentes de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC) de la comisaría de los Mossos de Martorell que estaban haciendo el seguimiento de los ladrones alertaron a la policía francesa tan pronto como vieron que los remolques cruzaban la frontera. Así, los pudieron localizar en Cagnes-sur-Mer, interceptando los vehículos y deteniendo a los conductores.
Esta operación conjunta se organizó a través del Centre de Cooperació Policial i Duanera (CCPD) de El Pertús, un espacio de coordinación junto a la frontera catalano-francesa, donde trabajan juntos los Mossos d’Esquadra, la policía francesa y otros cuerpos de seguridad del Estado.