Los Mossos d'Esquadra han detenido este viernes, 5 de junio, en Girona, al grupo de tres ladrones que, dos días antes, el miércoles 3, robaron un bolso de mano a una mujer que estaba sentada en un bar de Igualada (Barcelona) y, aprovechando que dentro había las llaves de su domicilio, entraron en la casa para llevarse también joyas. Los ladrones —que entre todos acumulan una cincuentena de antecedentes policiales— también sacaron, en unos cajeros de Vilanova del Camí, más de 2.000 euros en efectivo con las tarjetas de la víctima, según ha podido saber ElCaso.com.
El primer robo tuvo lugar hacia el mediodía en una cafetería del centro de Igualada. Uno de los ladrones se sentó en una mesa de detrás de la víctima, con el fin de robar el bolso de mano, mientras los otros se esperaban en un coche. En el interior del bolso había todas las pertenencias de la mujer: la documentación, las tarjetas de crédito, el monedero, el móvil, las llaves de casa e incluso números de lotería.
Roban dentro de la casa
No contentos con llevarse el bolso de mano, los ladrones aprovecharon para seguir saqueando a la víctima, y entraron dentro de su domicilio, abriendo la puerta con las llaves que había dentro. Del interior de la vivienda, situada en el barrio de Llevant, en las afueras de Igualada, se llevaron un joyero con joyas —cuyo valor no ha trascendido— y se marcharon de la ciudad. El grupo hizo parada en Vilanova del Camí, un municipio a solo dos kilómetros de distancia de la capital del Anoia, donde aprovecharon que, en la entrada del pueblo, había unos cajeros automáticos para sacar más de 2.000 euros en efectivo de las tarjetas de la víctima. Después huyeron por la autovía A-2.
No fue hasta ese momento que la víctima fue consciente de que le habían robado el bolso de mano y, cuando llamó al banco para bloquear las tarjetas de crédito, también comprobó que los ladrones ya habían hecho las extracciones del dinero. Un rato más tarde se confirmó que los individuos también habían entrado en su casa y lo denunció todo.
Robo planificado
Los agentes de la Unitat d'Investigació (UI), fruto de las gestiones correspondientes, identificaron a los ladrones. Se trata de un grupo de jóvenes que tenían los asaltos perfectamente planificados y que se habían distribuido las diferentes funciones a realizar. Mientras uno de ellos se esperaba en el coche a punto para marcharse, los otros dos se encargaban de ejecutar los robos, ya fuera en la cafetería para llevarse el bolso de mano, en el domicilio de la víctima o en el momento de extraer el dinero del cajero.
Finalmente, la policía detuvo a los tres individuos dos días después de los hechos, el viernes 5 de junio, en Girona, acusados de ser los supuestos autores de los delitos de hurto, robo con fuerza y estafa bancaria. Los Mossos no han comunicado la nacionalidad de los arrestados, que acumulan, entre los tres, 50 antecedentes policiales: el más joven, de 23 años, tiene 25; el mediano, de 29 años, acumula 30 antecedentes y el mayor, de 31 años, solo había sido esposado una vez antes.