Hay perfiles muy diversos de conductores. Aquellos que llevan el coche con la máxima prudencia posible, aquellos que solo lo cogen por necesidad, como para ir a trabajar, aquellos que buscan emociones fuertes a la hora de conducir y van a circuitos cerrados —es decir, espacios habilitados donde pueden pisar el acelerador a fondo y derrapar con total seguridad, disfrutando de la velocidad sin poner en peligro a nadie— y, después, está el protagonista de esta noticia, quien ha ido un paso más allá y ha decidido convertir Terrassa en una pista de Fórmula 1. El hombre ha conducido de manera temeraria por las calles de la cocapital del Vallès Occidental delante de la policía un coche robado y sin haberse sacado nunca el carnet. A consecuencia, el hombre y su acompañante han acabado la noche en la comisaría después de ser detenidos. 

Derrapa en una rotonda

Los hechos tuvieron lugar la noche del domingo, 19 de abril, a las nueve y media de la noche, en el distrito 5 de Terrassa. Una patrulla de la Policía Local vio un coche circulando a gran velocidad y derrapando en una rotonda y decidió detenerlo para identificar a los ocupantes del vehículo. Fruto de las gestiones, los agentes comprobaron que el coche que llevaba el individuo había sido robado. Se desconoce, sin embargo, de dónde lo robó y cuánto tiempo hacía que el vehículo estaba en manos del ladrón. 

Ante los hechos, la Policía Local de Terrassa detuvo a los dos hombres —cuya nacionalidad, edad y antecedentes policiales no se han comunicado—, acusados de ser los supuestos autores de un delito de hurto de uso de vehículo. Los agentes también detuvieron al conductor del coche por haber circulado sin haber obtenido nunca el permiso. Ambos arrestados fueron trasladados a la comisaría, a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia.