Un error de principiante ha permitido a los Mossos d'Esquadra detener a un hombre de 35 años que se dedicaba a forzar coches para saquearlos. El error en cuestión fue que robó un turismo de una empresa de alquiler y, a pesar de cambiarle las placas de la matrícula, no tuvo en cuenta que estos coches siempre tienen el GPS activado y se olvidó de desconectarlo. Gracias a esto, los agentes de la policía catalana lo pudieron rastrear hasta Palamós, en Girona, donde lo detuvieron por los supuestos delitos de robo con fuerza en interior de vehículo, hurto en interior de vehículo, robo de un turismo, hurto de placas de matrícula y falsificación de documento público.
Los hechos se remontan al pasado 10 de agosto, cuando los agentes de la comisaría de la Bisbal d'Empordà recibieron un aviso por parte de los responsables de una empresa de alquiler de coches de Barcelona, según quienes les habían robado uno de los turismos y el GPS indicaba que el supuesto ladrón se había desplazado con él hasta Palamós. Efectivos de paisano localizaron el vehículo en cuestión estacionado en un aparcamiento público de la calle Balmes y, a pesar de que el modelo y el color coincidían con la descripción de la empresa, la matrícula era diferente. Después de hacer unas comprobaciones, descubrieron que las placas también constaban como sustraídas y decidieron esperar a que volviera el conductor.
Había saqueado varios coches además de llevarse el vehículo de alquiler
Después de un par de horas se presentó un hombre —cuya nacionalidad no ha sido comunicada—, que intentó marcharse con el coche. Los agentes lo detuvieron y lo identificaron, a la vez que registraban el turismo, en cuyo interior encontraron un montón de objetos —tarjetas de crédito, gafas de sol, monederos, bolsos de mano, un portátil y un móvil, entre otros— que el sospechoso, a pesar de asegurar que eran suyos, no podía acreditar su procedencia, y documentación de terceras personas. Con todo, los Mossos lo detuvieron y lo trasladaron a comisaría.

Al día siguiente descubrieron que los objetos recuperados los había sustraído del interior de varios coches, tres de ellos aparcados en Platja d'Aro, y también resolvieron el robo del coche de alquiler. Según las pesquisas de los policías, el pasado 7 de agosto el detenido se llevó el turismo aparcado en un centro comercial de Barcelona y las matrículas las había sacado de otro coche en Sant Adrià de Besòs.
Después de pasar dos días en los calabozos de la comisaría de la Bisbal d'Empordà, quedó a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de la capital del Baix Empordà el pasado 12 de agosto.