La Policia Local de Castelló d'Empúries ha detenido a un ladrón en el término municipal de Empuriabrava, parte del pueblo ampurdanés, después de que el individuo robara una bicicleta valorada en 1.500 euros. El ladrón no se dio cuenta de que el vehículo tenía un localizador GPS, y esto le pasó factura. Después de localizarlo gracias a una alarma estridente, los policías detuvieron al hombre, de 34 años, multirreincidente y vecino del municipio, acusado de un delito de hurto. El cuerpo policial no ha revelado la nacionalidad del delincuente a este medio.

Los hechos tuvieron lugar ayer, martes 13 de octubre, entre las cuatro y las cinco de la tarde. El ladrón vio una bicicleta que le llamó la atención delante de un supermercado de Empuriabrava y, sin pensárselo dos veces, la cogió y se la llevó, una decisión que le acabó pasando factura en menos de una hora. Al darse cuenta del robo, el propietario de la bicicleta avisó a la policía y les informó de los hechos. Por suerte, la búsqueda fue fácil, ya que la víctima tenía un GPS en la bici que permitió saber dónde estaba. Dos patrullas acompañaron al afectado hasta la calle que indicaba el GPS y, una vez allí, la víctima pulsó un botón que activaba la alarma de la bici.

El revuelo delata al ladrón

Los policías siguieron el sonido del aparato y encontraron la bicicleta dentro de un inmueble. La víctima, al ver la bici, la reconoció inmediatamente y la persona que la tenía en su casa no fue capaz de demostrar de dónde había salido el vehículo, por lo cual quedó detenida por un delito de hurto. Según destaca la Policia Local de Castelló d'Empúries, desde que recibieron el aviso hasta que recuperaron la bicicleta robada no pasó ni una hora, gracias a la rápida respuesta por parte de los agentes y a la colaboración de la víctima y sus sistemas de seguridad.