Siete personas tuvieron que ser rescatadas este sábado por la noche después de quedar a la deriva porque el barco con el que navegaban por la Costa Brava sufrió un accidente y se estaba hundiendo. Los hechos tuvieron lugar cuando pasaban once minutos de las diez de la noche y el teléfono de emergencias 112 recibió una llamada en la que alertaban de que una embarcación de recreo de catorce metros de eslora, con el nombre de Cinquantuno, había chocado contra las rocas en el estrecho de las islas Formigues, en Palamós, en el Baix Empordà (Girona), y se empezaba a inclinar y adentrarse en el agua.

Rápidamente, se activó la embarcación salvamar Sirius de Salvamento Marítimo, con varios efectivos de los Bombers de la Generalitat del parque de Palafrugell, así como efectivos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM). Al llegar al punto donde se encontraba la embarcación, los siete tripulantes habían podido salir por su propio pie y se encontraban en el bote salvavidas, mientras el barco seguía hundiéndose a pocos metros de distancia. El equipo de rescate los llevó hasta el puerto de Palamós, donde los sanitarios del SEM ya los estaban esperando.

Tres de los tripulantes acabaron heridos en el hospital

De las siete personas que viajaban en la embarcación, cuatro salieron ilesas, mientras que tres tuvieron que ser atendidas y evacuadas al Hospital de Palamós, dos en estado leve y una en estado menos grave con algún traumatismo. Una vez que las personas ya estaban en tierra, los efectivos del GRAE subacuático hicieron las comprobaciones sobre el estado del barco, que quedó totalmente inclinado en vertical con solo uno de los catorce metros de eslora fuera del agua. Ahora, se está analizando cuál es la forma para poder sacarla de allí con seguridad.

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El barco se hundió inclinado en vertical y con solo una pequeña parte por encima del agua. / Salvamento Marítimo
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