Los Mossos d'Esquadra han desmantelado una plantación de marihuana en Avinyonet de Puigventós, en el Alt Empordà, valorada en unos 200.000 euros. La policía ha detenido a un hombre de 46 años, con antecedentes, cuya nacionalidad no ha sido revelada, que había reformado dos barracas y las había convertido en el lugar ideal para cultivar la droga. Sus esfuerzos por remodelar el espacio, sin embargo, no le han servido de nada, ya que cuando los policías encontraron las plantas, le desmantelaron la plantación. El individuo ha pasado a disposición judicial por un delito contra la salud pública y otro por fraude de fluido eléctrico.
Los hechos tuvieron lugar el 15 de octubre, pero la investigación venía de antes. Hace semanas que los Mossos sospechaban que en aquella zona había una plantación de marihuana, y después de hacer algunas gestiones y de recoger algunos indicios, pudieron localizar dos barracas, junto a una masía, donde creían que se cultivaba la droga. Una vez consiguieron el permiso, los policías hicieron una entrada y registro en las dos construcciones, con agentes de Seguretat Ciutadana, efectivos del ARRO de orden público y agentes de la Unitat d'Investigació Bàsica de Figueres, y comprobaron que no se equivocaban.
Cientos de miles de euros en marihuana
Las dos barracas estaban llenas de plantas de marihuana, todas en avanzado estado de floración y bien repletas de cogollos. En uno de los edificios había 1.120, en el otro 863, sumando un total de 1.983. Según la policía, esta cantidad tendría un valor de 197.000 euros en el mercado negro, un dinero que el propietario ya no verá. Aparte de las plantas, los agentes desmontaron el chiringuito del delincuente, que había modificado las barracas con un montón de material para hacer que las plantas produjeran tanto como fuera posible.
Los Mossos requisaron de una de las construcciones 45 ventiladores, tres unidades de climatización, dos extractores, tres aparatos de aire acondicionado, cuatro filtros y 64 focos con sus transformadores. En la otra barraca, la policía encontró 58 focos con sus transformadores, dieciocho ventiladores, dos aparatos más de aire acondicionado, 3 unidades más de climatización, dos extractores y dos filtros. Después del hallazgo, los policías arrestaron al propietario y, aparte de detenerlo por la plantación, también lo acusaron de haber pinchado la luz y utilizar un montón de electricidad de forma gratuita.
