Varias piscinas del Caribe Aquatic Park de PortAventura han sido víctimas del llamado "reto marrón". El martes, 18 de agosto, dos de las instalaciones —una de niños y otra de adultos— tuvieron que cerrar después de que aparecieran excrementos en el agua. Los hechos se registraron alrededor de las cuatro y media de la tarde, cuando los socorristas del parque indicaron a los usuarios que abandonaran las piscinas para que se pudieran aplicar los protocolos sanitarios de limpieza y desinfección. 

Fueron algunos de los visitantes del parque quienes compartieron vídeos en las redes sociales de las piscinas completamente vacías. Desde el parque han asegurado que se implementaron todas las medidas higiénicas previstas en la normativa vigente de la Agencia de Salud Pública de Catalunya. La situación se pudo normalizar el mismo martes, pero la posibilidad de que todo formara parte de este "reto marrón" indignó a todos los usuarios de las piscinas, que se han quejado por el incivismo de algunas personas, sobre todo en plena ola de calor. 

Desde PortAventura han expresado en un comunicado que su equipo "está formado y preparado para gestionar este tipo de situaciones con la máxima diligencia y eficacia. Aplicamos de manera rigurosa todos los protocolos sanitarios" y han añadido que "ante cualquier caso de detección y presencia de excrementos, vómitos u otros residuos orgánicos visibles en el agua, actuamos de acuerdo con lo previsto en el Real Decreto 742/201, por el que se establecen los criterios técnico-sanitarios de las piscinas, y en el Decreto 95/2000, de 22 de febrero, por el que se establecen las normas sanitarias aplicables a las piscinas de uso público: se cierra el baño de manera inmediata hasta que se normaliza la situación después de aplicar el protocolo correspondiente, tras lo cual se restablece la actividad con normalidad".

El "reto marrón" en las piscinas públicas catalanas

Desgraciadamente, este no ha sido el único ejemplo del "reto marrón" este verano en las piscinas de toda Catalunya. De hecho, más de una decena de instalaciones públicas del territorio han tenido que cerrar temporalmente a lo largo de los últimos meses por el hallazgo de excrementos en el agua. Es el caso de municipios como Tàrrega (Lleida), donde ya a finales de junio se encontraron heces humanas en la piscina. Posteriormente, también llegó el reto a Pallejà (Barcelona), a Besalú (Girona), Bellpuig (Lleida) o Castellbell i el Vilar (Barcelona), entre otros.

Este mismo jueves, la piscina mediana de Ponts (Lleida) tuvo que desalojar a los usuarios a raíz del hallazgo de restos fecales en el agua. "El Ajuntament de Ponts lamenta profundamente los comportamientos incívicos que perjudican el buen funcionamiento de los equipamientos municipales y afectan al resto de personas usuarias", han expresado en un comunicado en las redes sociales del consistorio.

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