La Guardia Urbana de Barcelona ha detenido a un pirómano que en los últimos meses había traído de cabeza tanto al cuerpo policial como a los Bombers de Barcelona y que había provocado importantes molestias a los vecinos de la parte alta de la capital catalana. Desde el pasado 6 de mayo hasta el 5 de agosto, en tres meses, había provocado varios incendios en contenedores en los barrios de Sant Gervasi y Pedralbes, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, que también habían afectado mobiliario urbano y vehículos que había estacionados cerca.
Más de un centenar de contenedores quemados
La investigación por parte de la Guardia Urbana, en la que también ha participado el equipo de Policía de barrio del distrito, ha permitido identificar y localizar al individuo, de quien no se ha facilitado edad ni nacionalidad, así como tampoco si ya tenía antecedentes previos por hechos parecidos, y este domingo, 23 de agosto, pudo ser detenido. Según los investigadores, se le atribuyen en estos tres meses un total de dieciocho incendios provocados, en los que se quemaron 127 contenedores. Además, también afectaron a once vehículos, mobiliario urbano, el empedrado de la plaça del Monestir —catalogado como patrimonio protegido— y el muro de la Escola Sant Marc.
Más allá de los daños materiales de los incendios, no llegó a ocasionar daños a las personas, pero sí afectaciones importantes en su día a día. En uno de los incidentes, el fuego también afectó a una tubería de gas de la Escola Abat Oliba Loreto, hecho que obligó a interrumpir el suministro de gas en el centro durante dos días. El Ayuntamiento de Barcelona estima que los daños ocasionados por los incendios ascienden a cerca de 115.000 euros. No ha trascendido, sin embargo, qué motivación tenía este hombre para prender fuego a los contenedores, en unos actos que desgraciadamente cada vez tienen que sufrir más poblaciones de Catalunya.