Lo que a simple vista parecía una infracción de tráfico en la ronda Litoral de Barcelona escondía en realidad una situación mucho más peligrosa detrás que ponía en peligro al resto de usuarios de la vía. Los hechos tuvieron lugar este jueves por la tarde cuando una patrulla de la Unidad Central de Tráfico de la Guardia Urbana detuvo un camión cisterna después de que hiciera un adelantamiento ilegal por la derecha. Los agentes, con la intención de sancionarlo por la infracción que acababa de cometer, identificaron al conductor y comprobaron la documentación del vehículo para asegurarse de que todo estaba en regla.
El conductor iba drogado y era un peligro en la carretera
No obstante, los policías detectaron rápidamente varias irregularidades, tanto en los papeles del camión como en el estado del conductor, ya que parecía que estaba bajo los efectos de sustancias estupefacientes. Así pues, le hicieron las correspondientes pruebas y se confirmó que había consumido cocaína, cosa que suponía un grave peligro para el resto de vehículos que circulaban por la vía, ya que, al tratarse de una mercancía peligrosa y altamente inflamable, podía producir una gran explosión en caso de que el camionero drogado tuviera un accidente de tráfico.
En cuanto a la documentación de transporte del camión cisterna, también presentaba varias anomalías. Por este motivo, el camionero quedó denunciado por ambas infracciones, mientras que el camión quedó inmovilizado hasta que otro conductor habilitado fue a recogerlo para seguir con la ruta que tenía prevista. Desde la Guardia Urbana de Barcelona apuntan que situaciones como esta ponen de manifiesto la importancia de los controles y de la vigilancia preventiva para garantizar la seguridad vial, especialmente en vehículos que transportan mercancías peligrosas.
