La violencia en las cárceles catalanas no para de crecer. Este jueves, 1 de octubre, le ha tocado al Centre Penitenciari de Joves, situado en la Roca del Vallès. Una batalla campal a la hora de desayunar entre dos grupos de internos, uno de origen magrebí y otro de origen sudamericano, ha obligado a activar el código 2 y el código 4 de la cárcel. Los hechos han tenido lugar a primera hora de la mañana, poco antes de las nueve, en el módulo 4, y han dejado siete internos heridos y diez en aislamiento.
La pelea coge cada vez más fuerza
La reyerta ha comenzado cuando se ha repartido el desayuno. Por causas que se desconocen, un interno de nacionalidad argelina se ha encarado con un grupo de jóvenes marroquíes y ha comenzado la primera reyerta, en la que se han golpeado violentamente a base de puñetazos y patadas. Ante los hechos, los funcionarios de este centro penitenciario del Vallès Oriental han activado el código 2, que, según ha explicado el sindicato Fepol a la redacción de este medio, se activa cuando un grupo relativamente pequeño de internos genera un conflicto.
La actuación de los trabajadores de la cárcel no ha sido suficiente y un grupo de internos de origen latinoamericano se ha sumado a la batalla campal, empujando a algunos de los trabajadores y haciendo que la reyerta, que había comenzado en el patio, acabara dentro de la sala de día. Ante el descontrol de la situación, el centro penitenciario ha activado el código 4, que se activa cuando hay peleas multitudinarias o motines y obliga a los funcionarios y trabajadores de otros módulos y unidades a intervenir hasta que todo vuelve a la normalidad.
Según ha podido saber la redacción de ElCaso.com, a raíz de la pelea, siete de los internos han resultado heridos, aunque de poca consideración, y diez jóvenes han acabado en régimen de aislamiento por motivos de seguridad. En este módulo 4, donde ha tenido lugar la batalla campal, hay jóvenes internos que muestran el peor comportamiento y que tienen problemas de adaptación al día a día del centro penitenciario, pero que todavía no llegan a ser tan peligrosos para estar de manera permanente con los presos de régimen 1, es decir, los que se encuentran aislados.
Las cárceles, al límite
El sindicato de prisiones Fepol ha aprovechado la ocasión para recordar que las prisiones de Catalunya se encuentran al límite y que semana tras semana se producen situaciones muy violentas en las que los trabajadores —sean funcionarios, enfermeros o educadores, entre otros— acaban agredidos. Incidentes como este obligan a mover a los funcionarios a una parte de la prisión, dejando el resto de módulos sin vigilancia y con falta de seguridad. Es por ello que el sindicato informa de que hace tiempo que las prisiones están colapsadas, ante el gran número de internos que ingresan anualmente en relación con la plantilla de trabajadores, que aseguran que es insuficiente.