La Policía Nacional ha detenido a tres mujeres de entre 40 y 63 años que se dedicaban a engañar y estafar a inmigrantes que querían empadronarse en Santa Coloma de Gramenet. Las estafadoras se aprovechaban de hombres marroquíes y argelinos que, a pesar de no vivir ni siquiera en este municipio del Barcelonés, querían empadronarse ilegalmente para poder traer a su familia a Catalunya. Según han explicado fuentes policiales a ElCaso.com, las mujeres, de etnia gitana, se colocaban en las puertas del Ayuntamiento o por los alrededores de la plaza de la Vila y, cuando los veían acercarse para hacer la gestión, los paraban y los engatusaban con mentiras aprovechando que no conocían cómo funcionaba el trámite que tenían que hacer.

Más de 500 euros por un empadronamiento que era falso

Las estafadoras se inventaban una supuesta corrupción entre los funcionarios del Ayuntamiento y les explicaban que ellas tenían un contacto que les podría empadronar como querían y sin hacer preguntas. A cambio, les hacían pagar entre 500 y 750 euros para realizar la gestión. Los hombres aceptaban, pero después la realidad era muy diferente. Las mujeres ni siquiera entraban en el edificio consistorial, se marchaban del lugar después de despistarlos y volvían al cabo de un rato con el supuesto padrón en el que aparecía una dirección que no era la del domicilio real. No obstante, se trataba de un documento completamente falso y muy diferente del auténtico.

La Policía Local de Santa Coloma tuvo conocimiento de estas estafas con los empadronamientos y lo puso en conocimiento de la Policía Nacional, que abrió una investigación. Finalmente, después de varias indagaciones, se pudo detener a las tres estafadoras, una de las cuales ya tenía antecedentes, en el momento en que acababan de cobrar 1.000 euros por hacer uno de estos empadronamientos fraudulentos. Las tres están acusadas de estafa y de falsedad documental, mientras que los inmigrantes estafados, a pesar de que querían empadronarse de forma fraudulenta, son considerados como víctimas. La investigación policial continúa abierta para intentar averiguar a cuánta gente engañaron y cobraron por darles papeles falsos que, después, no les servían para nada.