Grave maltrato animal en la ciudad de Lleida. Este miércoles, 9 de septiembre, de madrugada, en la calle Romaní, en el barrio de Pardinyes, agentes de la Guardia Urbana se encontraron un perro malherido con múltiples lesiones que parecía haber sido víctima de maltratos. Inmediatamente, lo llevaron de urgencia a una clínica veterinaria, donde recibió atención médica y, después de hacerle varias pruebas, comprobaron que tenía dos costillas rotas, una fractura en la pata delantera, una herida en el cráneo y lesiones en el ojo izquierdo, por las cuales se tenía que quedar allí ingresado.

Paralelamente, los agentes de la Guardia Urbana abrieron una investigación para encontrar al propietario del animal y esclarecer qué había pasado. Después de recibir el informe veterinario en el que apuntaba toda la lista de graves heridas que presentaba el perro, hacia la una y cuarto de la madrugada, se le acabó deteniendo en la misma calle donde habían rescatado al cachorro, de solo tres meses. El hombre, de 43 años, y de quien no se ha facilitado la nacionalidad ni si tenía antecedentes policiales, está acusado de ser el presunto autor de un delito de maltrato animal. El perro, afortunadamente, ha sobrevivido y se encuentra recuperándose de las graves heridas.

Un delito que puede comportar penas de prisión

Con el animal rehaciéndose de las lesiones hechas por su dueño, ahora el hombre tendrá que enfrentarse a la justicia. En casos de maltrato animal como este, en que le ha provocado heridas de gravedad, se podría enfrentar a penas de entre tres y dieciocho meses de prisión o a una multa de seis a doce meses, por debajo de los hasta dos años de prisión a que se podría enfrentar si el animal, en el peor de los casos, hubiera llegado a morir. Además, el juez también puede decretar la retirada del animal y la prohibición de volver a tener mascotas entre uno y tres años.