Este jueves, 1 de octubre, ha declarado ante el juez de violencia contra la infancia el padre del bebé que supuestamente fue maltratado por sus progenitores en Barcelona. Esta ha sido la primera vez que el hombre, que fue detenido por los Mossos d'Esquadra y encarcelado en marzo, junto con su pareja y madre de la criatura, declaraba. El hombre ha negado la agresión sexual de la que le acusa la fiscalía, y ha admitido que, de manera inconsciente y por negligencia, podría haber herido a su hijo, que ingresó con solo seis semanas de vida en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de neonatos del Hospital de la Vall d'Hebron.
Explica de dónde vienen las heridas
El padre ha narrado que tanto él como la madre del bebé habrían hecho daño a su hijo sin querer y de manera totalmente inconsciente. Ha explicado que los hematomas en el cerebro podrían venir porque una vez sacudió levemente al menor y que las lesiones en las piernas y las costillas podrían ser porque alguna vez lo abrazó con mucha fuerza. Preguntado por las lesiones anales —que le han dejado secuelas de por vida—, el individuo ha informado que tanto él como la madre pensaron que eran fisuras provocadas por las heces y ha asegurado que en ningún momento introdujeron ningún termómetro por vía anal al bebé.
El hombre, que ha declarado durante más de una hora y media, ha admitido que la pareja, de nacionalidad española, quería a la criatura y que nunca la quisieron herir ni agredir sexualmente, y se ha echado encima la mayor parte de la culpa de las lesiones que el bebé podría tener. También ha informado que la relación no sufría ninguna crisis, que él cuidaba a su hijo durante la mañana y el mediodía y que a menudo preguntaba a la madre si lo estaba haciendo bien.
Declaran los familiares
Antes del padre, también han declarado una prima y un cuñado de la madre —que son médicos— y han explicado que la mujer —que trabajaba de enfermera— preguntaba a menudo sobre la salud de su hijo y que enviaba fotografías de las lesiones del niño, especialmente las anales. Además, también ha comparecido ante el juez un médico del Hospital Sant Joan de Déu, donde el menor fue visitado, que ha informado al magistrado que no recuerda la visita porque no hubo nada especial que llamara la atención en la salud de la criatura.
