Unos ocupas problemáticos y bastante violentos trajeron de cabeza durante meses a los vecinos de la calle Raseta de Sales, en el centro de Reus, Tarragona, con peleas y gritos constantes, drogas a cualquier hora del día y cada vez más basura acumulada en el solar abandonado donde se habían instalado de manera ilegal. Todo ello, sin embargo, acabó de una manera dramática, con un incendio que consiguió echarlos cuando ni el Ajuntament ni la policía pudieron actuar con suficiente contundencia. ¿Qué ha estado pasando los últimos meses en este punto de la capital del Baix Camp? Os lo explicamos en un nuevo capítulo de ElCaso Exprés

Nos remontamos a principios de año. Este solar, vacío desde hace tiempo y situado en la misma calle Raseta de Sales, empezó a servir de refugio improvisado para diversas personas sin hogar. Según los vecinos, al principio no había ningún problema, salvo alguna discusión sin importancia entre los indigentes. Pero a principios de febrero la cosa cambió. Llegaron tres personas, dos hombres y una mujer, que echaron a los sintecho y ocuparon el terreno forzando la persiana de un antiguo local comercial situado a pie de calle para evitar tener que saltar el muro que lo delimita. 

A lo largo de estos tres meses empezaron a aparecer ratas por la acumulación de basura y porque los ocupas a menudo hacían sus necesidades en los portales de los edificios de los lados. Y, por si con eso no era suficiente, también convirtieron la zona en un punto de venta de drogas con personas consumiendo allí mismo cocaína y heroína

Los vecinos, claro, se quejaron. Desde el Ajuntament no pudieron hacer gran cosa, ya que el solar es de propiedad privada, mientras que la Guàrdia Urbana y los Mossos d’Esquadra, cuando los llamaban, a menudo llegaban cuando la situación ya se había calmado y no podían hacer nada más que identificar a las personas que encontraban —si es que no se habían ido ya—. 

El incendio que puso fin a los tres meses de calvario de los vecinos 

Después de tres meses, la escalada de inseguridad en esta calle parece que ha llegado a su fin. El pasado 23 de mayo se incendió el solar. Las llamas y la columna de humo asustaron a los vecinos, pero no hubo ningún herido. El fuego quemó los escombros acumulados y subió por el aislante de las paredes de los edificios que lo rodean, pero los Bombers pudieron controlar la situación y extinguir el incendio al cabo de una hora.  

A pesar del susto, el incendio tuvo una parte positiva: los okupas se marcharon y parece que no podrán volver. Fuentes municipales han asegurado a ElCaso.com que han ordenado a la propiedad tapiar el solar, lo que evitará futuros inquilinos ilegales y posibles problemas para el vecindario. En cuanto al origen del incendio, no se descarta que haya sido provocado, a pesar de que, de momento, continúa bajo investigación de las autoridades.

🔴 Todos los capítulos de ElCaso Exprés, la actualidad en menos de un minuto