Un ocupa muy problemático de Solsona (Lleida) ha quedado detenido después de provocar varios incidentes este lunes, 14 de septiembre, según ha podido saber ElCaso.com. Todo empezó cuando echaron al hombre, de origen magrebí, del piso donde se había instalado de manera ilegal, en la calle de la Verge de Fàtima, después de recibir la autorización judicial. Cuando llegó el cerrajero para cambiar el bombín de la cerradura, el ocupa se lo impidió, poniéndose muy violento, y lo atacó con un arma blanca —supuestamente, un cuchillo—, haciendo que el trabajador saliera corriendo para evitar ser agredido.
Como se puede ver en las imágenes a las que ha tenido acceso este medio, el okupa persiguió al cerrajero por la calle ante la atónita mirada de los vecinos, que avisaron inmediatamente a emergencias. Varias personas consiguieron retenerlo antes de la llegada de los Mossos d'Esquadra, que lo identificaron y recogieron la denuncia presentada por la víctima, que no llegó a sufrir heridas.
Posteriormente, este mismo hombre se vio implicado en otro incidente: buscó al propietario del piso y lo amenazó con hacerle daño, pero sin llegar, afortunadamente, a la agresión física. Antes de que se lo pudiera retener, se marchó del lugar, pero solo para presentarse en un bar del municipio donde se peleó con el gerente. Los trabajadores lo echaron, pero el hombre no se dio por vencido y fue a otro bar, un establecimiento contra el cual, por cierto, tenía una orden de prohibición de acercamiento.
Este último incidente le costó la detención cuando se presentaron los agentes de la policía catalana. Al identificarlo, vieron que se trataba de la misma persona que había pasado todo el día generando problemas, y lo arrestaron por los delitos de amenazas, lesiones en grado de tentativa, quebrantamiento de condena y allanamiento de morada jurídica. El ocupa ha pasado a disposición judicial este martes.
Denunciados por hacer disparos con una detonadora durante la fiesta mayor de Solsona
Pocos días antes, en el marco de la fiesta mayor de la capital del Solsonès, vecinos del municipio alertaron a los Mossos por unos supuestos disparos que oyeron en la calle, en plena noche. Las pesquisas de los agentes revelaron que no se trataba de un tiroteo y que el arma ni siquiera era real: un joven había usado una detonadora (o pistola de fogueo) y generó mucha alarma y expectación por la posibilidad de que se hubiera producido un incidente con armas de fuego.
Esta alarma generalizada se vio incrementada por la circulación de unos vídeos entre los vecinos, según ha podido saber ElCaso.com, de unos jóvenes que parecía que llevaban pistolas encima. Gracias a estas imágenes, los investigadores de la policía catalana pudieron identificar a tres jóvenes, cuyas edades y nacionalidades no se han comunicado, como responsables de los disturbios; los tres han quedado denunciados por los hechos y el arma ha sido requisada.
Considerando los últimos incidentes, que han provocado una sensación de inseguridad en una localidad generalmente tranquila, desde la Policía Local y los Mossos d'Esquadra se ha puesto en marcha una colaboración para asegurar la correcta convivencia y evitar futuros disturbios de este tipo, después de una reunión entre la alcaldesa, Judit Gisbert, y los responsables del Área Básica Policial (ABP) del Solsonès y de la policía del municipio.
