La prisión de Puig de les Basses, en la localidad de Figueres, en el Girona, está fuera de control. Este último mes se han vivido hasta tres agresiones a funcionarios por parte de reclusos, la última esta misma semana. Los hechos tuvieron lugar este pasado martes, en el último día de junio, durante el traslado de un interno desde el DERT, el módulo de aislamiento. De repente, el recluso propinó un fuerte puñetazo en la cabeza al trabajador, que quedó noqueado y cayó al suelo. Una vez estaba allí indefenso, el hombre siguió con la agresión y le clavó de nuevo alguna patada que le impactó en la cara.

A pesar de la violencia de la agresión, las lesiones físicas que sufrió el funcionario mientras desarrollaba su trabajo en la prisión no fueron graves, aunque necesitó recibir atención médica. A esto, sin embargo, hay que sumarle que casos como estos, la mayoría de las veces, comportan graves secuelas en la salud mental y el bienestar emocional de los profesionales. Desde UGT Prisiones, denuncian que no es un hecho aislado, ya que en solo dos semanas se han producido tres agresiones similares en Puig de les Basses, y destacan que los funcionarios trabajan diariamente "en un entorno cada vez más tenso e inseguro".

Tercera agresión a un funcionario en quince días en Puig de les Basses

La de este martes fue la tercera agresión en la prisión de Puig de les Basses en solo quince días. El pasado 18 de junio, un interno muy violento atacó y apaleó a uno de los funcionarios con tanta brutalidad que incluso los otros reclusos tuvieron que intervenir para separarlos. Solo cinco días después, el 23 de junio, se vivió otro episodio similar cuando un recluso atacó al médico en la consulta. El trabajador intentó huir corriendo, pero el interno lo atrapó, lo hizo caer al suelo y lo agredió a puñetazos y patadas. Ante estos episodios, desde el sindicato exigen "más personal y medidas de seguridad para garantizar la seguridad de toda la plantilla".

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