Los Mossos d'Esquadra han desmantelado este miércoles, 29 de abril, un conflictivo narcobloque ocupado en el barrio de Campclar de Tarragona que provocaba importantes molestias a los vecinos de la zona, especialmente por su proximidad a una escuela. La policía catalana hace dos meses que empezó a investigar este edificio, ubicado en la plaza del Riu Llobregat, a escasos metros de la comisaría, y los agentes comprobaron que había un constante movimiento de drogadictos que entraban y salían. También confirmaron que muchos de los pisos tenían la luz pinchada de forma precaria, con un elevado riesgo de incendio y un grave peligro para la seguridad.
Después de diversas indagaciones, este miércoles al mediodía, una vez recibida la autorización judicial, se ha podido realizar una entrada y registro en el edificio con agentes del ARRO, de la Unidad de Investigación de Tarragona y de Seguridad Ciudadana, con el apoyo de técnicos de la empresa suministradora de energía, de la Agència de l’Habitatge de Catalunya y del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM). En el operativo se ha confirmado que había cinco pisos y un local dedicados al cultivo y venta de marihuana. Tres de las viviendas estaban destinadas a plantaciones interiores, con unas 700 plantas en total, mientras que otra se utilizaba como un narcopiso en el que se vendía la droga y se permitía consumirla en el interior. Además, el local también estaba habilitado como punto de venta.
Siete detenidos y dos de los pisos recuperados
El dispositivo ha terminado con la detención de siete personas —cinco hombres de entre 25 y 43 años, una mujer de 52 y un menor de edad—, la mayoría magrebíes y personas de étnia gitana, como presuntos autores de delitos contra la salud pública y de defraudación de fluido eléctrico. A uno de ellos, también le constaba vigente una orden de detención. Se han podido intervenir 70 dosis de cocaína, 6,75 gramos de cocaína en roca y 89 dosis de heroína, todas ellas preparadas para la venta al por menor, y se han rescatado tres cachorros de raza pastor belga Malinois y American Staffordshire terrier, que han quedado a disposición de los servicios competentes.
Finalmente, se han desconectado por seguridad hasta nueve conexiones ilegales a la red eléctrica, con las cuales han defraudado unos 50.000 euros anuales, y dos de las viviendas ocupadas han podido ser recuperadas. Ahora, con la colaboración de la Agència de l’Habitatge de Catalunya, está previsto que sean destinados a usos sociales. En cuanto a los detenidos, en las próximas horas pasarán a disposición judicial, mientras que los vecinos de la zona, especialmente los padres que cada día llevan a sus hijos a la Escola Campclar, ya pueden respirar un poco más tranquilos.
