Las playas de Catalunya han registrado ya diez muertos en menos de un mes, una cifra que preocupa mucho a los servicios de emergencia. Ante esta situación, Protecció Civil recomienda ir siempre con pies de plomo cuando se esté cerca del agua, sea para bañarse, saltar desde las rocas o hacer cualquier actividad acuática. La playa, sin embargo, no es el único lugar peligroso; las mismas precauciones se deben tomar en ríos, lagos o incluso en piscinas particulares, especialmente en los casos de personas vulnerables o si no hay nadie cerca que pueda ayudar en caso de problema, como el de una vecina de Llagostera, en el Gironès, que murió ahogada en la piscina de su casa y cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde.

Los hechos tuvieron lugar ayer, sábado 11 de julio, hacia las seis y media de la tarde en la urbanización Selva Brava del municipio gerundense. Una mujer de la zona vio de repente a su vecina, de 79 años, flotando en la piscina de su casa. Inmediatamente, la testigo llamó al teléfono de emergencias 112 y se desplegaron efectivos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), de los Mossos d'Esquadra y de la Policía Local de Llagostera, que fueron tan rápidamente como pudieron a casa de la víctima para intentar salvarla.

Investigan la causa de la muerte

Los sanitarios hicieron lo posible para asistirla, pero finalmente no se pudo hacer nada para salvarle la vida a la mujer. Por ahora, teniendo en cuenta la edad de la víctima y que, según confirman los Mossos d'Esquadra a ElCaso.com, no hay ningún indicio de criminalidad, se ha certificado la muerte como biológica. De momento, sin embargo, no se saben cuáles han sido las causas exactas, y la autopsia deberá revelar si murió a causa del ahogamiento o si, en cambio, sufrió algún problema de salud mientras se bañaba que la mató antes de que lo hiciera el agua.