Las carreteras catalanas vuelven a ser el escenario de un nuevo accidente mortal. En Molins de Rei, en el Baix Llobregat, un joven de 29 años ha muerto en un siniestro después de estrellarse con una furgoneta. Aunque los servicios de emergencia intentaron salvarle la vida, cuando llegaron al lugar de los hechos el hombre, vecino de El Papiol, ya había perdido la vida. El impacto fue muy fuerte y, según afirman fuentes oficiales, el afectado murió muy rápidamente.

Los hechos tuvieron lugar el pasado martes, día 21 de abril, en Molins de Rei. Los servicios de emergencia recibieron el aviso de un accidente en la carretera C-1413-A, bajo el puente de la B-23, un punto donde acostumbra a haber muchos coches. Hacia allí se dirigieron diversas patrullas de la Guàrdia Urbana de Molins de Rei, dotaciones de los Mossos d’Esquadra y unidades del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM), pero cuando llegaron, ya era demasiado tarde. Los efectivos vieron que el accidente había sido entre una furgoneta y una motocicleta, por causas que no han trascendido, y el hombre de la moto perdió la vida a causa del accidente, antes de que se pudiera hacer nada para intentar asistirlo. Los sanitarios del SEM intentaron reanimarlo, pero fue imposible conseguir salvarle la vida.

La Guardia Urbana investiga el caso

Además de la tragedia, el accidente también dejó problemas en la vía: el siniestro obligó a cortar la circulación en este tramo de la carretera de Caldes durante buena parte de la tarde, provocando retenciones importantes mientras se hacía el levantamiento del cadáver y se retiraban los vehículos implicados. La Policía Local de Molins de Rei se ha hecho cargo del atestado para descubrir cuáles fueron las causas del accidente, las circunstancias en que tuvo lugar y cuál de los implicados sería el responsable de los hechos, si es que alguno de ellos actuó mal.