Tossa de Mar, en la Selva, se ha convertido en el escenario de una nueva tragedia. Un hombre ha muerto mientras se bañaba en una cala, después de que acabara el servicio de vigilancia y socorrismo. El hombre, de 72 años y nacionalidad francesa, iba acompañado, lo que permitió rescatarlo inmediatamente cuando se detectó el problema, pero a pesar de los intentos de reanimarlo, fue imposible hacer nada para salvarle la vida y, finalmente, acabó muriendo. Con este nuevo caso, ya son 21 las personas que han perdido la vida en la costa catalana desde el inicio de la temporada de verano, a mediados de junio.

Según confirma Protecció Civil, los hechos tuvieron lugar ayer, miércoles 26 de agosto, hacia las ocho menos cuarto de la tarde, en la cala d'es Codolar de Tossa de Mar. El hombre entró en el agua con un familiar y, mientras nadaba, se indispuso. Su acompañante se dio cuenta de que le pasaba algo y se lo sacó del agua, ya inconsciente. Una vez fuera, se le hicieron las maniobras de reanimación cardiopulmonar, pero no sirvieron de nada, y el hombre murió. El Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) se desplazó con tres ambulancias hacia el lugar de los hechos, pero tampoco pudieron salvarle la vida.

Crece el número de muertos en la costa

Durante el día había ondeado la bandera verde en la cala, pero a aquella hora ya no había ningún servicio de vigilancia ni socorrismo presente en la cala. Aparte del SEM, también se movilizaron dos patrullas de Seguretat Ciutadana y una de Investigació de los Mossos d'Esquadra, para hacerse cargo de las diligencias, y también unidades de la Policía Local de Tossa de Mar. Con este nuevo caso, llega a 21 el número de personas muertas en playas catalanas desde el 15 de junio, cuando empezó oficialmente la campaña de baño, hasta el 26 de agosto.