Un hombre de 83 años ha muerto ahogado este lunes, 10 de agosto, mientras se estaba bañando en la playa Nova de Roses, en el Alt Empordà (Girona). Eran las once y cuarto de la mañana cuando el teléfono de emergencias 112 ha recibido el aviso de que había una persona flotando inconsciente en el agua en un momento en que ondeaba la bandera verde en este punto de la costa catalana. Los socorristas han conseguido sacar al hombre del agua y llevarlo hacia la arena, donde han comprobado que ya no tenía constantes vitales y lo han empezado a reanimar.
Hasta el lugar se han activado cuatro dotaciones del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) —además de efectivos de Salvamento Marítimo, de la Policía Local y de los Mossos d'Esquadra— y los sanitarios han tomado el relevo de los socorristas en la reanimación, pero ya no se ha podido hacer nada para salvarle la vida y se ha confirmado su muerte. Con esta, según los datos de Protecció Civil, ya son dieciocho las personas que han muerto ahogadas en las playas de Catalunya desde que empezó la temporada de baño el pasado 15 de junio, la segunda en las últimas 48 horas después de que el sábado un hombre de 61 años perdiera la vida en la playa de l'Estartit tras saltar al agua desde un barco.
Un verano con muchos ahogamientos mortales en Catalunya
Los dieciocho muertos en las playas a estas alturas de agosto superan ligeramente el número de víctimas que había justo hace un año, en que la temporada se acabó cerrando a mediados de septiembre con 20 muertos. Más allá de la costa, lo más preocupante es que también se han registrado diez ahogamientos mortales en piscinas —más del doble que en todo el verano de 2025— y cinco en aguas interiores. Por este motivo, desde Protección Civil piden extremar las precauciones a la hora de bañarse y tener vigilados siempre a los menores de edad, ya que siete de las víctimas mortales que se han registrado este año eran niños o adolescentes.