Un error de principiante ha permitido a los agentes de la Policía Local de Igualada detener a un ladrón que se estaba dedicando a asaltar pisos y forzar coches en plena noche. Los hechos tuvieron lugar el pasado lunes, 14 de septiembre, cuando un binomio de la policía de la capital de la Anoia (Barcelona) que hacía patrullaje por el barrio de Montserrat se fijó en una mochila abandonada en la acera. El hecho de que fuera de madrugada y estaba muy evidentemente llena hicieron sospechar a los agentes, que esperaron por si el propietario aparecía.

Poco después, observaron a un hombre saltando la valla de una de las fincas, con la clara intención de entrar de manera ilegal. Los agentes se acercaron y lo detuvieron, impidiendo un posible robo. Durante el interrogatorio que le hicieron a pie de calle les admitió que la mochila era suya. Durante el registro de la misma encontraron varios objetos cuya procedencia no pudo acreditar, así como documentación a nombre de terceras personas. Si con estas pruebas no quedaba muy claro que se trataba de un presunto ladrón, de la mochila también sacaron herramientas susceptibles de ser utilizadas durante robos con fuerza.

Robaba tanto en casas como dentro de coches

Todos los indicios apuntaban a que el sospechoso había saqueado una o más casas de la zona, pero los agentes dieron una vuelta de reconocimiento por las calles de los alrededores y también encontraron un coche con el interior revuelto y con claras señales de haber sido forzado.

Por todo ello, los agentes de la Policía Local de Igualada procedieron con la detención de este hombre, de 45 años, cuya nacionalidad no ha sido comunicada, acusado de un delito de robo con fuerza en interior de domicilio en grado de tentativa, y por otro de robo con fuerza en interior de vehículo, y se lo llevaron a comisaría.