Con la llegada del verano, son muchos los vecinos de Barcelona que se van de vacaciones para desconectar de la ciudad. Esto los ladrones lo saben y aprovechan para hacer su agosto particular, aunque la policía también está al tanto e incrementa su vigilancia para evitar los robos en domicilios durante estas fechas. En este sentido, en menos de 24 horas, los Mossos detuvieron a seis delincuentes por dos asaltos en viviendas, uno en el distrito de Horta-Guinardó y el otro en el de Sarrià-Sant Gervasi.
Llaman a los timbres para saber si hay alguien y entrar a robar
La mañana del 31 de julio, en Horta-Guinardó, agentes de paisano de los Mossos vieron cómo dos hombres estaban observando de forma sospechosa los portales de los edificios. No solo eso, sino que se acercaban y llamaban a los timbres para verificar si había alguien o si se habían ido de vacaciones. Ante esta situación, empezaron a seguirlos hasta que, después de inspeccionar varios edificios, intentaron manipular con herramientas el sistema de acceso a un inmueble. En ese momento, los agentes los interceptaron y los identificaron.
Los agentes registraron a los dos hombres y descubrieron que llevaban encima guantes de protección, dos mascarillas, gorras, gafas de sol y dos destornilladores de grandes dimensiones como los que se suelen usar habitualmente para cometer este tipo de robos en domicilios. Además, también se les encontró dinero en efectivo. Por este motivo, ambos, de nacionalidad chilena, uno de los cuales ya tenía una orden judicial de detención en vigor, quedaron arrestados.
Atrapados cuando huían con el botín cargado en bolsas
Pocas horas antes, la tarde del 30, ya se había detenido a cuatro ladrones por otro robo en un domicilio, esta vez en Sarrià-Sant Gervasi. Fue el aviso de un ciudadano quien puso a la policía en alerta y, al llegar, vieron cómo cuatro individuos huían corriendo de un inmueble cargados con bolsas llenas de objetos de valor. Cuando los detuvieron y los identificaron, huyeron en diferentes direcciones, pero un amplio dispositivo de búsqueda con patrullas uniformadas y de paisano permitió detenerlos. Los agentes pudieron recuperar todos los objetos que habían robado de la vivienda, así como intervenir las herramientas y todo lo que habían usado para cometer el asalto. Al inspeccionar el domicilio donde habían entrado, vieron que habían provocado daños en los accesos, habían manipulado el sistema de alarma y todo el interior estaba revuelto.
Los seis detenidos en las dos intervenciones, de entre 29 y 42 años, apenas acumulaban antecedentes policiales por robos similares, lo que ha llevado a los Mossos a trabajar con la hipótesis de que se trata de grupos itinerantes que aprovechan la temporada de verano para desplazarse a Barcelona y cometer robos en pisos aprovechando que la gente se va de vacaciones fuera de la ciudad.
