Uno de los aspectos más importantes para los negocios es la atención al cliente, y esto lo saben incluso los delincuentes. Un ejemplo de ello se ha descubierto en Badalona, donde los Mossos d'Esquadra han desmantelado un narcopiso con un curioso sistema de pedidos que hacía más fácil y directa la venta de drogas. Esta estrategia, sin embargo, no ha servido para evitar que la policía los pillara y bajara la persiana de este negocio ilegal. Los Mossos han detenido a dos personas, un hombre de 37 años y una mujer de 33 años, sin antecedentes, cuya nacionalidad no ha sido revelada, por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas.

Los hechos tuvieron lugar el pasado jueves 3 de septiembre en Badalona, durante una entrada y registro en un bloque de la calle de Sèquia. Los Mossos d'Esquadra tuvieron indicios de que en aquel domicilio podía haber un narcopiso, por lo que la Unitat d’Investigació empezó a hacer diversas gestiones con el objetivo de descubrir exactamente en qué piso se había montado el negocio y quién había detrás. Durante la investigación, pudieron comprobar que efectivamente había tráfico y de qué domicilio salía la droga. Los agentes también pudieron averiguar cómo funcionaba la compraventa. Los clientes llamaban directamente a los responsables de la droga, les pedían lo que querían y, al cabo de un rato, uno de los camellos bajaba a la calle y les hacía la entrega a pocos metros del piso.

Pillados in fraganti

Finalmente, el pasado jueves, los Mossos recibieron el permiso judicial y pudieron entrar en el narcopiso para acabar de una vez por todas con su negocio ilegal. Dentro detuvieron a las dos personas implicadas, un hombre y una mujer, y retiraron la droga y otro material que encontraron. En total se decomisaron 78 gramos de cocaína, 2.373 euros, diecisiete gramos de otras sustancias para cortar la cocaína y cinco teléfonos móviles. Ambos detenidos pasaron el 5 de septiembre a disposición judicial en el juzgado de guardia de Badalona.