Los Mossos d'Esquadra han detenido a un hombre en El Perelló, en el Baix Ebre, después de que este tuviera un accidente. Los policías fueron a ayudarle cuando recibieron el aviso del siniestro, y al rescatarlo vieron que iba bebido. Después de identificarlo, descubrieron que no tenía carnet, pero, aun así, cogía el coche de vez en cuando, como demostraban sus antecedentes, aunque el juez lo hubiera declarado culpable de eso varias veces. Los agentes han detenido al hombre, de 50 años, por un delito contra la seguridad vial. Los Mossos d'Esquadra no han revelado la nacionalidad del detenido.
Los hechos tuvieron lugar el pasado miércoles 11 de febrero, sobre la una del mediodía. El teléfono de emergencias 112 registró un aviso de un accidente, concretamente en el punto kilométrico 2,3 de la carretera TV-3022, en El Perelló. Una patrulla de tráfico se dirigió hacia el lugar de los hechos y se encontró, tal como se puede ver en la foto, con un coche que se había salido de la vía. El conductor no parecía herido, pero sí que daba la sensación de que no estaba del todo bien; no por culpa del accidente, sino por el alcohol. Ante los claros signos de que iba bebido, le hicieron una prueba de alcoholemia, y dio positivo sin ningún tipo de duda. Dio un resultado de 1,67 mg/l, casi siete veces el máximo permitido.
Conducía sin haberse sacado nunca el carnet
Cuando los policías lo identificaron, confirmaron que nunca se había sacado el carnet, pero eso no le impedía conducir. La prueba eran sus larguísimos antecedentes precisamente por conducir sin un permiso. El juez lo había condenado varias veces, prohibiéndole coger ningún vehículo, pero el hombre ignoraba completamente la orden y continuaba haciendo lo que quería, hasta que, anteayer, tuvo un accidente. Por todo ello, el conductor quedó investigado por un delito contra la seguridad vial, pero no se le ha detenido. En caso de que se le declare culpable —otra vez—, puede tener desenlaces diferentes. Este tipo de delito puede castigarse con penas de prisión de tres a seis meses; sin embargo, también pueden ser más suaves y limitarse a una multa. Sea como sea, la sentencia siempre va acompañada de la prohibición de conducir vehículos de motor y ciclomotores entre uno y cuatro años, una prohibición que a este hombre le entra por una oreja y le sale por la otra.