El padre acusado de, supuestamente, maltratar a su bebé de seis semanas en Barcelona continuará en prisión de manera preventiva. Así lo ha decidido este lunes, 22 de junio, el juez de la sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia. Es la segunda vez que el magistrado deniega su libertad. La primera vez, el juez lo hizo alegando el riesgo de influencia que había en la declaración de los familiares. Esta segunda petición se ha presentado después de que estos testigos declararan porque, según la abogada del hombre, Montse Antolino, ya no se les puede condicionar.
El magistrado, ahora, ha desestimado la segunda petición porque considera que, a pesar de las declaraciones de los familiares, que admitieron al juez que el padre "había sacudido al niño de manera brusca", aunque "no lo veían capaz de hacerle daño voluntariamente", todavía existe el riesgo de que el progenitor, de 42 años, altere las pruebas que lo incriminan o intente fugarse, debido a la elevada pena a la que se enfrenta.
El Vall d'Hebron activó el protocolo
El hombre ingresó en prisión el pasado 20 de marzo, junto con la madre del bebé, de 43 años, que quedó en libertad con cargos el mes de mayo. La mujer no se puede acercar a menos de 500 metros de su hijo y el juez le retiró su pasaporte. Ambos están acusados de ser los supuestos autores de los delitos de maltrato habitual, lesiones graves y agresión sexual después de que el Hospital de la Vall d'Hebron —donde la madre trabajaba como enfermera— activara el protocolo de maltrato infantil. El bebé, que está bajo tutela de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGPPIA) de la Generalitat, tuvo que ser ingresado en la UCI del hospital con heridas graves en las partes íntimas, las piernas y las costillas, las cuales le han dejado secuelas de manera permanente.