La Policía Nacional investiga al marido de una mujer de 57 años que murió en Valencia el pasado 22 de diciembre a causa de una desnutrición extrema. La mujer, que pesaba solo 34 kilos en el momento de su defunción, había estado todo un mes sin comer y postrada en la cama con graves problemas de movilidad a causa de una enfermedad. Fue el mismo marido quien, de madrugada, llamó al teléfono de emergencias 112 para alertar de que su mujer no respiraba. Un sanitario, desde el otro lado del teléfono, le dio instrucciones al hombre para que le practicara las primeras maniobras de reanimación hasta la llegada de la ambulancia, pero ni él ni el equipo médico después le pudieron salvar la vida.

La mujer había denunciado al marido por maltratos

La situación de extrema delgadez en que se encontraba la mujer llamó la atención de los sanitarios, que sospecharon que podría tratarse de una muerte no natural y avisaron a la Policía Nacional y la Policía Local. Los agentes abrieron una investigación por un posible homicidio y rápidamente el marido se situó en el centro de la investigación, más todavía cuándo descubrieron que tenía antecedentes por violencia machista y que en 2018 la mujer ya lo había denunciado por maltratos, tal como apunta Levante-EMV.

La investigación por posible homicidio cogió a contrapié al marido, que había dicho a los policías que era ella quien se había negado a comer voluntariamente y había decidido morir. Su actitud a partir de entonces no hizo más que aumentar las sospechas sobre él, ya que empezó a poner obstáculos a la investigación policial. Cuando los agentes encontraron una libreta con escritos de la mujer lamentando que el marido no le daba de comer, el hombre se la arrancó de las manos y la intentó destruir. Además, al enterarse de que tenían la intención de llevarse el teléfono móvil de la mujer para analizarlo, el hombre lo apagó para que no pudieran acceder a la información que contenía. Incluso, en actitud desafiante, llegó a intentar agredir a los policías y los amenazó con denunciarlos. Sin embargo, no lo detuvieron.

El juzgado de Violencia Contra la Mujer de Valencia se ha hecho cargo del caso al considerar que, en caso de confirmarse el homicidio, podría tratarse de un crimen machista porque el hombre tenía antecedentes de maltrato contra la mujer. A estas alturas se está a la espera de los resultados de la autopsia para poder confirmar que la causa de la muerte es la desnutrición extrema y averiguar si tenía algún fármaco en el cuerpo. En caso contrario, el hombre podría ser acusado de omisión al deber de cuidado, ya que la mujer tenía una enfermedad degenerativa que le impedía moverse de la cama e ir a buscar comida. Además, tampoco consta que el hombre hubiera pedido ayuda o asistencia médica para su mujer en todo este tiempo.