Una infracción de tráfico, por leve que pueda parecer, puede tener consecuencias y puede acabar delatando al conductor de un delito aún más grave. Esto es lo que ha pasado esta madrugada de domingo en Santa Coloma de Gramenet, donde un pequeño error a la hora de ponerse el casco ha acabado con el conductor de un ciclomotor denunciado y con el vehículo en el depósito municipal. Los hechos se han producido cuando agentes de la Policía Local han visto que el motorista, aunque llevaba el casco sobre la cabeza, no se lo había abrochado correctamente y, por lo tanto, en caso de accidente, no habría servido protección y hubiera salido volando.

Por este motivo, le han hecho indicaciones al conductor del ciclomotor para que se detuviera y así poderlo sancionar, pero este ha hecho caso omiso de las indicaciones de los agentes y ha intentado huir del lugar. Los agentes, sin embargo, lo han podido interceptar rápidamente, lo han hecho bajar del vehículo y le han pedido que se identificara. En el momento de hablar con él, los policías se han dado cuenta rápidamente de que el hombre no estaba en las mejores condiciones para poder conducir, ya que se encontraba claramente bajo los efectos de las bebidas alcohólicas.

El conductor se ha negado a hacer la prueba de alcoholemia

Viendo el estado en que se encontraba, los policías se han dispuesto a hacerle las correspondientes pruebas de alcoholemia, pero el motorista se ha negado. A pesar de que le han insistido de forma reiterada que se trata de una obligación y que no hacerlo comporta un delito, el hombre se ha resistido de manera consciente. Por eso, se le ha acabado denunciando por un presunto delito contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos del alcohol y por la negativa a hacer las pruebas, quedando citado para un juicio rápido, además de la correspondiente multa por ir con el casco mal puesto. En cuanto al ciclomotor, ha quedado inmovilizado y se ha requerido a la grúa municipal para que lo llevara hacia el depósito.