La falta de actividad en horario laboral de una nave industrial del Pla del Penedès ha permitido a los Mossos d'Esquadra descubrir una plantación interior de marihuana con más de un millar de plantas. Los dos responsables, dos jóvenes detenidos este jueves 19 de marzo, tenían la luz pinchada y, dentro de la nave industrial, toda la maquinaria necesaria para poder cultivar esta droga. En este caso, la investigación no comenzó a raíz de una denuncia, sino gracias al olfato policial de los agentes de la Unitat de Seguretat Ciutadana de la comisaría de Sant Sadurní d'Anoia.
Los policías, mientras realizaban tareas de patrullaje preventivo por este pequeño pueblo de poco más de 1.200 habitantes del Alt Penedès, vieron, en más de una ocasión, una nave industrial que en horario laboral estaba cerrada. Los agentes, además, cada vez que se acercaban sentían un fuerte olor a marihuana que venía del interior de la nave.
Análisis del suministro eléctrico
Ante los indicios, la Unitat d'Investigació (UI) de la comisaría de Vilafranca del Penedès empezó a investigar qué había en el interior de la nave y, entre otras cosas, comprobaron la actividad de la nave industrial, la titularidad y pidieron a la compañía eléctrica un análisis del suministro de la luz. Gracias a este informe, los investigadores supieron que la nave gastaba mucha más luz de la que tenía contratada, hecho que mostraba una manipulación de la red eléctrica, una práctica muy habitual entre los camellos que cultivan marihuana.
Finalmente, este jueves 19 de marzo, los agentes registraron la nave industrial y en el interior encontraron 1.606 plantas de marihuana y una infraestructura diseñada para cultivar esta droga. Entre otros aparatos, los Mossos d'Esquadra localizaron transformadores eléctricos, lámparas de alta intensidad, fertilizantes, sistemas de ventilación y climatización, filtros de aire, máquinas para el secado y el procesamiento de los cogollos y básculas de precisión.
En la nave también había dos hombres, de 24 y 26 años, sin antecedentes policiales, que quedaron detenidos como supuestos autores de los delitos contra la salud pública y de defraudación de fluido eléctrico. La policía catalana no ha comunicado la nacionalidad de los dos arrestados, que fueron trasladados a la comisaría a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia del Juzgado de Vilafranca del Penedès.