La colaboración entre Mossos d'Esquadra y Ertzaintza, la policía del País Vasco, ha sido esencial para dar un fuerte golpe contra el narcotráfico que afecta a las dos comunidades autónomas. Los cuerpos policiales han detenido a seis personas, dos de ellas de l'Hospitalet de Llobregat. Uno de los detenidos de nuestra casa, un hombre de unos 50 años, era el proveedor de la droga, que enviaba a Vitoria, mientras que la otra, una mujer de 53 años, era su pareja, que la ayudaba a veces con el narcotráfico. Los Mossos d'Esquadra no han revelado la nacionalidad de ninguno de los detenidos.
La investigación comenzó el mes de mayo de 2025, cuando la policía vasca detectó que un proveedor de varios traficantes de Vitoria venía de Catalunya. En aquel momento, contactaron con los Mossos d'Esquadra, y los dos cuerpos comenzaron a trabajar juntos para acabar con todos los involucrados, tanto los de nuestra casa como los del País Vasco. Los dos cuerpos se entendieron rápidamente, intercambiando información, planificando operaciones conjuntas y ayudándose el uno al otro durante todo el operativo.
Expertos en evitar a la policía
Capturar a los implicados, sin embargo, no fue nada sencillo. El grupo era muy profesional y hacía casi imposible que los policías completaran su tarea. Tenían un montón de medidas de seguridad para evitar a los agentes y conseguir escapar. Los traficantes cambiaban constantemente sus rutas, horarios y puntos de encuentro de manera imprevisible, desbaratando el trabajo previo de los policías. También acostumbraban a hacer reuniones rápidas en lugares con mucha gente, impidiendo que los agentes pudieran acercarse a escuchar discretamente. Cuando movían la droga, lo hacían por partes, así, si los pillaban, perdían muy poca cantidad. La dificultad del caso obligó a intervenir unidades especializadas en vigilancia, análisis de inteligencia, investigación criminal, intervención operativa y soporte técnico, tanto por parte de la Ertzaintza como de los Mossos d’Esquadra.
Después de casi un año, se realizó la actuación final que permitió cazar a los traficantes, que, como había quedado demostrado, eran unos auténticos expertos en esquivar a la policía. El martes 3 de marzo, el proveedor volvió a viajar de l'Hospitalet a Vitoria, y los policías consideraron que era el momento de actuar. En la compraventa estaban involucrados el proveedor y dos compradores, que eran amigos. Los policías, sin embargo, descubrieron que a la hora de traficar había más gente en el negocio. También estaban involucrados la pareja del hombre de l'Hospitalet y un tercer hombre del País Vasco, que distribuía la droga a pequeña escala, también con la ayuda de su pareja. Entre Mossos y Ertzaintza, detuvieron a las seis personas, de entre 27 y 53 años, todas ellas acusadas de tráfico de drogas. Durante la intervención, se han confiscado unos 33.000 euros, un vehículo, dispositivos electrónicos, documentación y 500 gramos de cocaína, parte en estado puro y parte ya cortada. También se han desmantelado tres puntos de almacenamiento y distribución en la zona de Vitoria.
