Una vecina de l'Escala, en el Alt Empordà (Girona), está viviendo una pesadilla en la que su expareja, a pesar de tener una orden de alejamiento, se ha colado en su casa en hasta tres ocasiones diferentes en solo dos semanas. La primera vez se produjo el pasado 23 de agosto, cuando el hombre saltó el muro exterior de la vivienda de la víctima y accedió al interior de la propiedad. Cinco días después, el 28 de agosto, a pesar de saber que tenía prohibido aproximarse, lo volvió a repetir por segunda vez, con la víctima atemorizada ante la posibilidad de que pudiera hacerle daño.
La situación, sin embargo, a pesar de detenerlo dos veces, no se detuvo. El pasado sábado, 5 de septiembre, el hombre, de 49 años y nacionalidad española, volvió a saltar el muro de la casa de la mujer. En esta ocasión, estuvo dando vueltas por la zona con ella en el interior de la vivienda, hasta que decidió marcharse sin llegar a hacerle nada. Una vez ya estaba fuera, la víctima fue a la comisaría de los Mossos d'Esquadra de Roses y presentó la correspondiente denuncia. No obstante, mientras ella estaba en las dependencias policiales denunciándolo, el hombre volvió a acceder al inmueble.
Detenido por tercera vez después del aviso de una vecina
En esta ocasión, sin embargo, fue una vecina quien vio cómo el hombre entraba en la vivienda y llamó a la Policía Local para alertar de que había accedido sin que la mujer estuviera en casa. Pocos minutos después, varios agentes de los Mossos d'Esquadra se presentaron en el domicilio cuando el individuo todavía estaba dentro y lo detuvieron como presunto autor de un delito de quebrantamiento de la orden de alejamiento por saltarse la imposición que le había hecho el juez. Después de la tercera detención, el hombre ha vuelto a ser puesto a disposición del juzgado de guardia de Figueres, aunque con sus antecedentes nada asegura que no lo vuelva a intentar por cuarta vez.
