Persecución policial de los Mossos d'Esquadra por la autovía A-2 para detener a cuatro ladrones que intentaron robar en una casa de Bellpuig este viernes, 26 de junio, a última hora de la noche. El robo fue frustrado porque un vecino vio a los delincuentes, vestidos de oscuro, y, sin dudarlo ni un segundo, llamó al teléfono de emergencias 112. Los individuos, al saber de la presencia policial, escaparon de este municipio del Urgell por la autovía A-2 hasta que, finalmente, la policía catalana los interceptó en el término municipal de Cervera.
Eran las once de la noche cuando el testigo alertó a los Mossos d'Esquadra diciendo que había visto a los cuatro ladrones, tres de ellos hombres multirreincidentes, y una mujer, entrando en la casa de su vecino, en la calle Alcalde Sala de Bellpuig, un pueblo de poco más de 5.500 habitantes. Hasta la vivienda se desplazaron inmediatamente varias patrullas de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC). Los ladrones, al ver a los agentes, subieron al coche y huyeron del municipio por la autovía A-2.
Detención
La persecución policial duró poco tiempo porque, en el punto kilométrico 517 de esta carretera, en el término municipal de Cervera —a solo 23 kilómetros de distancia, unos quince minutos en coche— los Mossos d'Esquadra pudieron detener el vehículo en el que iban los ladrones. Los agentes identificaron a los delincuentes y los detuvieron, acusados de ser los supuestos autores de los delitos de robo con fuerza, conducción temeraria, daños, resistencia y desobediencia.
Se trata de tres hombres de nacionalidad chilena, de 33, 31 y 27 años, y con antecedentes policiales, y una mujer nacida en Colombia de 26 años y sin antecedentes. Los arrestados fueron trasladados a la comisaría, a la espera de pasar a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia.