Agentes de la Policía Local de Palma, en Mallorca, casi salen malparados después de visitar una casa para ayudar a un hombre. Los policías recibieron un aviso que pedía su asistencia para evitar que el hombre se hiciera daño y, cuando entraron en su habitación, este les atacó con un puño americano. El padre del hombre también intentó expulsarlos, pero finalmente la situación acabó con el agresor detenido por un delito de atentado contra los agentes de la autoridad.
Los hechos tuvieron lugar el pasado martes 24 de marzo. Hacia las seis y cuarto de la tarde. La Policía Local de Palma recibió un aviso que les pedía que fueran a un domicilio donde había un hombre amenazando con autolesionarse. Los policías se movilizaron hacia el lugar, llegaron a la casa y la pareja del hombre en cuestión les dejó entrar en casa. No todos los miembros de la familia tenían la misma intención, un hecho que quedó bien claro cuando los agentes fueron hacia la habitación donde estaba el afectado. El padre del hombre estaba en el pasillo e intentó bloquearles el paso.
Ataca a los policías con un puño americano
Los agentes lograron superar al hombre y entrar en la habitación donde se encontraba el afectado, un hombre de 42 años. Al entrar, vieron que tenía una mano en la espalda, como si escondiera algo. Los agentes le pidieron que mostrara ambas manos, cosa que el hombre no hacía, hasta que de repente saltó sobre los policías e intentó darles un puñetazo, revelando que lo que escondía era un puño americano de metal de unos siete centímetros, según avanza el Diario de Mallorca. Por suerte, los agentes esquivaron el golpe y, entre los dos, lograron reducir al hombre.
Detener al agresor no fue fácil, ya que el padre entró en la habitación e intentó expulsar a los policías con empujones. Cuando los agentes pudieron reducir al hombre, este les había dado ya varios golpes y patadas, lo cual les causó algunas lesiones, afortunadamente, leves. A causa del estado de excitación y agresividad del detenido, se pidió una ambulancia del 061. El hombre fue trasladado con custodia policial al área de psiquiatría del Hospital Son Llàtzer, donde quedó ingresado.
