El padre del bebé supuestamente maltratado en Barcelona ha vuelto a pedir salir de la cárcel. Lo ha hecho después de que declararan los familiares, ya que la última vez que solicitó la libertad provisional se la denegaron alegando que podría influir en los testigos que todavía no habían comparecido ante los juzgados. El hombre lleva casi tres meses entre rejas, después de que el pasado 16 de marzo su hijo, de pocas semanas de vida, ingresara en el Hospital de la Vall d'Hebron con lesiones muy graves, lo cual activó el protocolo para casos de maltrato.

Los Mossos d'Esquadra lo detuvieron a él y a su mujer y madre del pequeño el 20 de marzo, acusados de haber abusado del pequeño. La madre, enfermera en el mismo hospital donde detectaron los posibles maltratos, quedó en libertad a principios de mayo. La Audiencia de Barcelona decretó que el hombre no podría salir de la cárcel ante el riesgo de que pudiera influenciar a los familiares y amigos que todavía no habían testificado. Ahora, su abogada considera que ya no hay suficientes motivos que justifiquen su privación de libertad y la ha vuelto a pedir al Juzgado de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia de Barcelona.

El bebé tenía unas lesiones muy graves cuando ingresó en el hospital

En este sentido, las personas del círculo más cercano a la pareja declararon la semana pasada, igual que los médicos que atendieron al bebé en un primer momento. En cuanto a la familia, negaron haber visto cualquier indicio de maltrato por parte de los padres, pero los médicos se mantuvieron firmes y explicaron que las lesiones que le detectaron eran de las más graves que habían tratado nunca en un niño tan pequeño. El bebé ingresó en el hospital con fracturas en las costillas y en el fémur, golpes en la cabeza y en la cara y una fisura muy grave en el recto.