La necesidad de tener anécdotas de lo más graciosas e increíbles para explicar cuando volvemos de vacaciones obliga a algunas personas a tomar decisiones muy temerarias que, sin quererlo, en cualquier momento, pueden volverse una pesadilla. Es lo que le ha pasado a una familia de turistas británicos que este viernes, 4 de septiembre, ha visto morir a uno de los hijos, de 40 años, después de que este se lanzara de la ventana de un ferri que cubría la ruta de Cambrils (Tarragona) hasta Salou para llegar, nadando, hasta la playa.

Tal como ha avanzado el Diari Tarragona y ha podido confirmar la redacción de ElCaso.com con la empresa de ferris —unas embarcaciones turísticas que, diariamente, unen los dos puertos de estas localidades vecinas de la Costa Daurada—, los dos hermanos subieron con sus padres dentro de la nave con un aparente estado de embriaguez.

Gran despliegue de emergencias

Fue el patrón de la embarcación quien llamó, hacia las seis y media de la tarde, a Salvamento Marítimo avisando de que los dos hermanos habían decidido saltar por la ventana del ferri cuando estaban a punto de llegar al Port de Salou. Se desconoce, sin embargo, cuál era la motivación y qué les pasó por la cabeza para pensar que era una buena idea nadar hasta la playa. En aquel momento se activó un gran despliegue de los cuerpos de emergencias para encontrar a los dos individuos con vida.

Uno de los hermanos apareció sano y salvo en una playa de Salou, pero el otro no salió del agua. La Policía Local de Salou y el servicio de socorrismo estuvieron buscando al hombre hasta que, finalmente, la Policía Local de Cambrils informó de que habían encontrado al turista inconsciente en el agua y le estaban practicando maniobras de reanimación cardiopulmonar en la playa. Los esfuerzos, sin embargo, no dieron resultado y el hombre acabó muriendo. Esta víctima no entra dentro del recuento oficial de muertes por ahogamientos de la campaña de baño de Protecció Civil porque el individuo, en el momento de los hechos, no era un bañista como tal.