El segundo encierro de San Fermín de este 2026 ha estado protagonizado por los temidos toros de la ganadería Cebada Gago, la más peligrosa por la rapidez de los animales, que tienen tendencia a separarse durante el recorrido, lo cual complica la carrera. Aun así, este año el rebaño se ha mantenido compacto durante toda la carrera que se ha completado en 2 minutos y 26 segundos, algo más larga que la de este martes, que los toros de Fuente Ymbro hicieron en solo 2 minutos y 16 segundos. La fama de peligrosidad, sin embargo, se ha manifestado: se ha registrado el primer herido por asta, en el tramo de Telefónica, con una herida penetrante en el brazo que ha necesitado traslado al Hospital Universitario de Navarra.
Paralelamente al herido de asta, el balance provisional también ha registrado otras dos lesiones, ambas en la plaza de toros de la capital navarra: una contusión con deformidad en una pierna, pendiente de evacuación al hospital; y una hemorragia no masiva en un brazo provocada por una caída.
Los animales que han perseguido a los corredores de este segundo encierro destacan «Manijero», un enorme ejemplar de 590 kilos; «Palillero», de 585 kilos; «Cepillito», de 575; «Filósofo» y «Pintado», ambos de 565 kilos; y «Branador», de “solo” 555 kilos.
El recorrido de los encierros
Los participantes empiezan a correr desde el corral de Santo Domingo, un tramo de 280 metros y considerado el más peligroso, ya que los animales arrancan a una velocidad vertiginosa muy cerca de los corredores. Posteriormente, la plaza del Ayuntamiento y la calle de Mercaderes: 100 metros donde el trayecto se hace algo más ancho, haciendo que los animales bajen la velocidad, y donde hay vallas que permiten que los participantes se refugien. La calle Estafeta es la penúltima parte, donde los toros acostumbran a caer al resbalar en la curva. Y, finalmente, el tramo de Telefónica, de solo 90 metros, el otro más peligroso por la falta de espacio, justo antes de llegar a la meta, la plaza de toros de Pamplona.