Un agente de la Guardia Civil ha matado a tiros a su expareja, también agente del mismo cuerpo, en el cuartel de Llanes, en Asturias, y posteriormente ha sido abatido por sus compañeros cuando intentaban repeler la agresión. Los hechos se han producido poco antes de la una y media del mediodía  de este miércoles y, al recibir el aviso, se han desplazado hasta el lugar varias ambulancias. Los sanitarios no han podido hacer nada por salvar la vida de la mujer, de 50 años, mientras que el hombre, de 49 años, ha muerto en la UVI móvil cuando lo trasladaban a un centro hospitalario. En el tiroteo, también ha resultado herido otro agente, un teniente, que ha recibido un tiro en la pierna, aunque su vida no corre peligro.

Según las primeras indagaciones, el autor del crimen no ha entrado en el cuartel por la puerta principal, sino que lo ha hecho por otra parte del edificio que conocía perfectamente, ya que él mismo ya había estado destinado en el mismo lugar, aunque desde hace cinco años se encontraba destinado en Zamora. Hacía solo unos días que el hombre, que ya contaba con antecedentes por violencia de género, había recibido la resolución en la que se le suspendía el servicio y se le retiraba su arma reglamentaria. Por este motivo, ahora se está investigando si ha robado una pistola de las taquillas o si se la ha arrebatado a otro compañero.

Estaban en proceso de divorcio

En el momento del crimen, la víctima y su verdugo estaban en pleno proceso de divorcio después de que ella ya lo hubiera denunciado anteriormente por maltratarla y que él hubiera sido condenado por violencia de género y se le hubiera impuesto una orden de alejamiento, la cual se ha saltado para poder cometer el asesinato. La pareja tenía en común un hijo de 18 años y dos gemelas de 14. Con este, ya son 34 los crímenes machistas que este 2026 se han registrado en el Estado.