Tensión y carreras en Ripollet (Barcelona) en plena fiesta mayor. El pasado viernes, 28 de agosto, un hombre armado con un cuchillo provocó momentos de pánico y confusión entre los vecinos de este municipio del Vallès Occidental que disfrutaban de los conciertos programados aquella noche con motivo de las celebraciones. Según han explicado fuentes de la Policía Local a ElCaso.com, el individuo cogió el arma blanca, según les aseguró cuando lo arrestaron, para defenderse después de haberse sentido amenazado.
Las circunstancias que lo hicieron actuar de esta manera se desconocen, pero su presencia en la calle del Puigmal exhibiendo el cuchillo y corriendo por la acera, según se puede ver en las imágenes a las que ha tenido acceso este medio, causaron que decenas de personas salieran corriendo al verlo. Los testigos avisaron a las autoridades, que lo pudieron parar y requisarle el cuchillo, antes de detenerlo por un supuesto delito de desórdenes públicos. La Policía Local está investigando los hechos, mientras que el arrestado, de origen magrebí, quedó en libertad después de pasar a disposición judicial.
Por otro lado, la madrugada del domingo 30 de agosto, se registró otro incidente en el marco de la fiesta mayor de Ripollet. Un hombre intentó pasar con el coche por una calle que estaba cortada al tráfico y, cuando los agentes de la Policía Local le indicaron que se detuviera, en vez de hacerles caso, aceleró. Los policías no tuvieron más remedio que seguirlo, viendo que estaba circulando de manera temeraria por el barrio antiguo del municipio, iniciándose, así, una persecución que se alargó durante unos minutos.
Finalmente, lo consiguieron parar antes de que pudiera provocar un accidente. El conductor fue sometido a la prueba de alcoholemia, que dio un resultado positivo, por lo cual quedó detenido, acusado de un delito contra la seguridad vial por conducir bajo los efectos del alcohol y otro de conducción temeraria.
Unas fiestas mayores sin incidentes graves
Según han explicado desde la Policía Local a ElCaso.com, el balance de la fiesta mayor —que acaba este lunes, día 31— es muy positivo, sin incidentes violentos relevantes y con noches muy tranquilas, a pesar del susto del viernes y de la madrugada del domingo, dos situaciones que se pudieron controlar rápidamente y que no provocaron daños personales.
