Un hombre de 46 años ha sido detenido este martes por la Policía Nacional española después de que confesara haber matado a su casero, en Málaga. La víctima, de 60 años, también vivía en el domicilio que había alquilado al arrestado y a dos personas más y, al parecer, se produjo una pelea entre algunos de los inquilinos que acabó con su muerte. Los servicios de emergencias recibieron el aviso poco antes de las cinco de la tarde del 12 de mayo y hasta el lugar, el número 3 de la calle Carraca, en el barrio de Miraflores de los Ángeles, se desplazaron varias patrullas policiales y ambulancias.
Los efectivos de emergencias encontraron el cuerpo sin vida de la víctima, con evidentes signos de violencia —un grave traumatismo en la cara y marcas de estrangulamiento— y, lamentablemente, no pudieron hacer nada para salvarle la vida. Uno de los inquilinos se inculpó en el mismo lugar de los hechos, confesando que había matado a la víctima, y quedó detenido inmediatamente. El Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias exactas en las que tuvo lugar la muerte violenta de este hombre y están a la espera de recibir los resultados de la autopsia que confirmará las causas.
El detenido está bajo custodia policial
El hombre que confesó los hechos fue detenido y trasladado a dependencias policiales, donde permaneció a la espera de ser puesto a disposición de la autoridad judicial. Su confesión no ha cerrado el caso, que ahora mismo continúa bajo investigación de la policía española. Entre otros, deberán esclarecer qué motivó la discusión entre la víctima y el detenido, que convivían juntos con otras dos personas en este piso de la periferia de Málaga. La Brigada Científica, por su parte, realizó una inspección ocular de la vivienda en busca de pruebas que puedan esclarecer estos hechos.
