Los Mossos d'Esquadra han asestado un nuevo golpe contra las plantaciones de marihuana en el Camp de Tarragona. Los agentes han entrado en tres inmuebles y han decomisado un total de 1.751 plantas de marihuana en diferentes etapas de crecimiento, una pistola y un montón de munición. Aparte, también han detenido a tres personas, una de ellas considerada el principal responsable de este grupo criminal que llenaba las calles de drogas. Los detenidos, hombres de 24, 29 y 35 años, ninguno de ellos con antecedentes, han quedado arrestados por delitos contra la salud pública, pertenencia a grupo criminal y defraudación de fluido eléctrico. A uno de ellos, además, se le investiga por un delito de tenencia ilícita de armas. Los Mossos d'Esquadra no han revelado a este medio la nacionalidad de los detenidos.

 

La investigación comenzó cuando la policía catalana descubrió algunos indicios de que en dos urbanizaciones de El Montmell (Baix Penedès) y de Querol (Alt Camp) podía haber plantaciones de marihuana. Los agentes indagaron para sacar conclusiones y pudieron confirmar que, efectivamente, había tres domicilios dedicados a cultivar esta droga. Finalmente, después de conseguir un permiso judicial, el 26 de agosto los Mossos pudieron realizar tres entradas y registros, uno en el Montmell y dos en Querol, que demostraron que no se habían equivocado sobre qué se hacía en aquellos edificios. Durante los registros, los agentes encontraron tres plantaciones activas dedicadas a cultivar y preparar la droga para su venta. También se detectó que todo el sistema eléctrico estaba conectado ilegalmente a la red, que habían pinchado.

Un grupo preparado

En total, los Mossos d’Esquadra intervinieron 1.751 plantas de marihuana distribuidas en diferentes fases de crecimiento; algunas de las plantas habían sido plantadas poco antes y estaban en una fase inicial de cultivo, otras estaban en una fase avanzada y un último grupo estaba ya preparado para la cosecha. Cultivando de esta manera, los delincuentes se aseguraban de tener siempre droga preparada y poder producir de forma continuada en vez de por tandas.

Durante uno de los registros, también se encontró una pistola semiautomática del calibre 22 con un montón de munición. Según los Mossos d'Esquadra, el valor total del material que intervinieron y la infraestructura que tenían los delincuentes podía superar los 60.000 euros. En cuanto a los detenidos, dos de ellos fueron arrestados el día 26, durante las entradas y registros, mientras que el tercer hombre, el jefe del grupo, fue detenido al día siguiente, y todos ellos pasaron el pasado viernes a disposición del juzgado de instrucción en funciones de guardia de El Vendrell. Según las investigaciones policiales, todo indica que el grupo criminal actuaba de forma coordinada, y sus miembros tenían unas funciones claras y diferenciadas para, de esta manera, poder ser más eficientes. Las tareas incluían cultivar la droga, vigilar las plantaciones o mantenerlas operativas.

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