Una persecución entre los municipios de Olot y Santa Pau, en la Garrotxa (Girona), acabó este jueves, 18 de junio, con un coche estrellado y dos personas detenidas. Los hechos se registraron alrededor de las ocho de la tarde, cuando una patrulla de los Mossos d'Esquadra se fijó en un coche, un Opel de color gris, que circulaba a una velocidad excesiva por un camino rural de Olot. Los agentes pasaron la matrícula por el sistema y, al comprobar los datos del vehículo, comprobaron que el propietario tenía pendientes dos órdenes judiciales de ingreso en prisión.
Cuando saltó esta orden, los agentes hicieron señales al coche para que se detuviera. En cambio, el hombre al volante aceleró y tomó la carretera GI-524, por donde intentó escaparse de la policía, haciendo adelantamientos peligrosos en lugares sin visibilidad —casi atropellando a dos ciclistas en el proceso— y yendo durante un tramo en sentido contrario. Su huida tuvo un final abrupto cuando se estrelló contra la valla perimetral de una finca, ya en el término municipal de Santa Pau.
El coche no era suyo
Los agentes los persiguieron y vieron que dentro del coche había dos personas. El copiloto se quedó en el interior, pero el conductor abrió la puerta y salió corriendo. Desafortunadamente para él, no fue lo suficientemente rápido y los policías lo atraparon. Al identificarlo se llevaron una sorpresa: era un joven de 28 años, de nacionalidad colombiana y sin antecedentes, según ha podido saber ElCaso.com, no el hombre que figuraba como propietario del vehículo. De todas maneras, quedó detenido, acusado de un delito de conducción temeraria y otro de desobediencia a los agentes de la autoridad.
El maletero del coche iba lleno de unas bolsas cuyo origen los investigadores están tratando de determinar. Después de retirar el vehículo con la grúa, lo llevaron al depósito, donde el titular —un hombre de 33 años, de origen magrebí y varios antecedentes, según ha podido saber este medio— fue a buscarlo por la tarde. Tan pronto como se identificó, los Mossos procedieron a detenerlo. Posteriormente, ingresó en prisión, haciendo efectiva la orden judicial.
