La AP-7 ha sido el escenario de un accidente múltiple muy desagradable. Afortunadamente, a pesar de haber varios vehículos involucrados, no consta ninguna persona herida de gravedad por estos hechos, pero, aun así, se trata de una situación asquerosa. La razón es la causa del siniestro: todo se ha producido por culpa de un vertido de aguas residuales, con excrementos, compresas y toallitas sucias que han quedado extendidas en la autopista, han dificultado la circulación y han llenado el entorno de un hedor asqueroso.
La AP-7 convertida en pista de patinaje
Los hechos han tenido lugar hoy, jueves 15 de octubre, hacia las siete y cuarenta y cinco de la mañana en el punto kilométrico 188 de la AP-7 en sentido Tarragona, a la altura de Subirats. Según han explicado los Bombers de la Generalitat, un camión que circulaba por la vía cargado de aguas residuales ha sufrido una fuga por causas que se desconocen, y a partir de ahí ha comenzado un problema muy grande. A causa de este vertido, un segundo camión, que circulaba por detrás de este, ha resbalado y, tal como se puede ver en la imagen de la portada, ha quedado completamente atravesado en la autopista, bloqueando el paso.
Entre el camión que cerraba abruptamente la carretera y el agua residual, que ha dejado el suelo muy resbaladizo, varios vehículos más han acabado accidentándose en la AP-7. El Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) se ha activado para atender a los afectados, como mínimo cinco personas, pero afortunadamente ninguno de ellos estaba herido de gravedad. Los Bombers también se han desplazado hacia allí con cuatro dotaciones para limpiar la vía de excrementos y otros residuos sólidos y para apartar de la carretera los vehículos afectados. Al cabo de un buen rato, hacia las dos del mediodía, el Servei Català de Trànsit ha avisado de que se ha normalizado la situación en la AP-7.
