Ayer, jueves 11 de junio, los médicos que trataron al bebé abusado por sus padres en Barcelona declararon ante el magistrado de Barcelona, donde revelaron que, a pesar de los muchos años de experiencia que tienen en el sector, nunca habían visto unas lesiones tan graves en un bebé. Hoy, ha sido la familia del padre quien ha declarado, aunque no estaba obligada a hacerlo, y ha dejado más declaraciones preocupantes que complican el objetivo de la defensa: conseguir que el hombre salga de la cárcel.

Según han explicado los abuelos paternos, el hermano del investigado y la pareja de este último, el padre del menor, actualmente en prisión de forma preventiva por un posible caso de abuso, admitió a su familia que había sacudido al niño, que lo había tratado de forma "brusca", que quizás lo había estirado fuerte de las piernas y que lo había enrollado con mucha fuerza con una manta para calmarlo. Eso sí, especifica la familia, no lo ven capaz de hacerle daño voluntariamente, y tampoco hay pruebas que demuestren que este era el caso. Según los parientes, el padre es un hombre que está en forma, es fuerte y a veces puede ser brusco de manera inconsciente, una actitud que a veces tenía también con el niño.

Un hombre con problemas

A pesar de admitir que el hombre puede haber hecho daño al menor accidentalmente, la familia lo ha querido defender, y ha explicado que es un hombre maniático con algunas obsesiones, pero que en ningún caso consideran que tenga ningún tipo de instinto pedófilo, y han asegurado, al contrario de lo que han dicho otros testigos, que estaba ilusionado con la criatura. Los parientes del acusado se han puesto de su parte, pero también han admitido que el hombre tenía algunos problemas. Han explicado que es frío, no gestiona bien el estrés, que se puede bloquear, pero en ningún caso reaccionar de forma violenta.

Los abuelos maternos, la tía materna y un primo de la madre del bebé, ambos médicos del Vall d'Hebron, han explicado que la mujer era muy cuidadosa y se preocupaba mucho por la salud de su hijo. Por eso, decidió ir a varios centros sanitarios antes que al Vall d'Hebron para que encontraran una solución a los lloros continuados del bebé. El primo ha explicado que tenía contacto casi diario con la madre, por lo cual el magistrado ha pedido una copia de los mensajes de los móviles de la madre y la hermana de la investigada. La mujer también enviaba fotos del niño a sus suegros y a su cuñada, con quien tenía mucha relación. Han explicado que la madre les decía que el padre era "brusco" con el bebé, pero no violento, y tampoco tuvieron ningún indicio de maltrato por parte del hombre hacia ella o el niño. También han dicho que el hombre, en general, era frío y poco afectuoso.