Los Mossos d'Esquadra han detenido a un vecino de Sant Pol de Mar de nacionalidad francesa, según ha podido saber ElCaso.com, acusado de ser el supuesto autor de un delito de tráfico de drogas. El arresto se ha realizado después de un seguimiento discreto por parte de los agentes de la Unitat d'Investigació (UI) de la comisaría de Martorell, que estuvo motivado por la actitud sospechosa del individuo al conducir su coche por las calles de esta ciudad de Barcelona. 

Los hechos comenzaron este martes, 31 de marzo, por la tarde, cuando los agentes, que realizaban tareas de patrullaje preventivo en servicio de paisano, vieron un coche haciendo maniobras muy sospechosas y habituales en personas que saben que pueden estar bajo el punto de mira de la policía —por ejemplo, dar tres vueltas en una misma rotonda para saber si alguien les está persiguiendo. Esta actitud motivó a los agentes a hacer un seguimiento discreto del conductor del turismo. 

Bolsas de basura sospechosas 

Mientras vigilaban al hombre, la patrulla de los Mossos vio cómo el individuo, que iba solo en el coche, entraba en un domicilio de Martorell y, poco después, salía con dos bolsas de basura, que puso dentro del maletero, y se marchó hacia la autopista. Antes de entrar en la carretera, en uno de los carriles de incorporación, la policía detuvo al hombre para identificarlo. 

Los agentes registraron el vehículo y abrieron las dos bolsas escondidas en el maletero, que contenían veinte paquetes de cogollos de marihuana envasados al vacío con un peso total de unos diez kilogramos. Ante los hechos, los policías detuvieron al hombre, nacido en Francia hace 33 años, y sin antecedentes policiales, acusado de ser el supuesto autor de un delito contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas. 

Investigación abierta 

Al día siguiente de los hechos, y continuando con la investigación, los Mossos d'Esquadra fueron al piso donde vive el individuo, en Sant Pol de Mar (Barcelona) y encontraron dos kilogramos más de cogollos de marihuana y material que los camellos usan para enviar y distribuir la droga, como por ejemplo dos máquinas de envasar al vacío. La Unitat d'Investigació (UI) de la policía catalana no ha cerrado el caso y trabaja ahora para saber quién dio al detenido la droga que cogió en el inmueble de Martorell o si, por el contrario, la sacó de un piso que tenía alquilado o en propiedad.