Los Mossos d'Esquadra han detenido a un fisioterapeuta de 29 años que había conseguido estafar más de 18.000 euros a dos ancianos de la residencia donde trabaja en Castellterçol, en el Moianès (Barcelona). Fue a finales de septiembre cuando la dirección del geriátrico llamó a los Mossos para alertar de la posible estafa que uno de sus trabajadores había hecho a uno de los residentes. Ante esta denuncia, agentes de la comisaría de Moià fueron hasta el centro y hablaron con la víctima, un hombre de 73 años, para saber qué había pasado.
Según el relato del hombre, el fisioterapeuta de la residencia se había ganado su confianza y, en un primer momento, le había pedido que le dejara 1.000 euros en efectivo, cosa a la que accedió. No obstante, al cabo de un tiempo, detectó que en su cuenta corriente había un gran movimiento con transferencias, envíos de dinero por Bizum y retiradas en efectivo que él nunca había hecho ni autorizado. En total, le habían sacado más de 15.000 euros. Los Mossos abrieron una investigación y descubrieron que todo aquel dinero iba a parar a dos cuentas corrientes a nombre del fisioterapeuta de la residencia, el cual había manipulado el teléfono de la víctima para hacerse las transferencias.
Días después aparece una nueva víctima
Pocos días después, ya a principios de octubre, desde la dirección del geriátrico volvieron a llamar a los Mossos porque habían detectado un nuevo caso. En esta ocasión, la víctima era una mujer de 82 años a quien el fisioterapeuta había estafado de la misma manera. Esta vez, sin embargo, se dio cuenta cuando vio que se habían hecho varias transferencias por valor de 2.600 euros que ella no había hecho. Por este motivo, el pasado 5 de octubre, se detuvo al fisioterapeuta, un hombre español de 29 años, que no tenía antecedentes hasta ahora, como presunto autor de un delito de estafa.
