Una vecina de Barcelona ha sido víctima de una cruel estafa por parte de un hombre que simuló una relación sentimental con ella durante años. Gracias a haberse ganado su confianza de esta manera, consiguió convencerla para invertir 500.000 euros en un proyecto inmobiliario que, realmente, no existía. La víctima, originaria de Europa del Este, denunció ante la Guardia Civil que su pareja la había engañado para invertir grandes cantidades de dinero haciéndole creer que estaba colaborando en un proyecto de alta rentabilidad. La consiguiente investigación permitió detener a tres personas, dos hombres de 51 57 años, y una mujer de 62, todos de nacionalidad española y con domicilio en la capital catalana, según ha podido saber ElCaso.com, pero mantiene la investigación en marcha para determinar a cuánto asciende realmente la estafa y la posible implicación de más personas.
A raíz de esta denuncia, los agentes comprobaron que el principal sospechoso había hecho creer a la víctima que eran pareja durante años, con el único objetivo de hacerse con su dinero. Las inversiones inmobiliarias que prometió nunca se materializaron, y la mujer perdió alrededor de 500.000 euros.
El hombre no había actuado solo: contaba con la ayuda de un cómplice que le ayudó a gestionar la empresa que habían montado para blanquear el dinero que estaban estafando periódicamente a la víctima. Una tercera persona les hacía de testaferro, poniendo su nombre para hacer algunas de las transacciones para, así, dificultar la identificación de los verdaderos estafadores. Con todo, este grupo movió cerca de 760.000 euros mediante 500 operaciones bancarias en 33 cuentas diferentes.
Detenidos en Barcelona
Los investigadores de la Guardia Civil inspeccionaron la empresa que gestionaban los investigados, comprobando que era imposible que entrara tanto dinero en comparación con la actividad empresarial que habían declarado. También encontraron diversas sociedades que se habían creado para dar apariencia de legalidad a la compañía y dificultar el seguimiento del dinero que se manejaba. Además de registrar la empresa, los agentes también hicieron dos entradas en sendos domicilios de Barcelona, decomisando dos vehículos, dispositivos electrónicos, documentación de la sociedad y contratos falsos. Paralelamente, se embargaron 33 cuentas bancarias y seis inmuebles, y se bloquearon operaciones financieras en curso.
La operación ha sido llevada a cabo por la Unidad de la Policía Judicial de la Zona de Catalunya bajo la batuta de la Sección de Instrucción número 30 del Tribunal de Instancia de Barcelona, por los delitos de estafa agravada, apropiación indebida y blanqueo de capitales.