Un monitor de una escuela privada de Sant Cugat (Barcelona) ha sido despedido después de que los Mossos d'Esquadra recibieran la denuncia de dos familias del centro, que manifestaban que el hombre, supuestamente, habría agredido sexualmente a sus hijas, alumnas del ciclo de educación infantil. Los hechos tuvieron lugar durante el mes de abril y el centro, la Escola Europa de Sant Cugat, al tener conocimiento de los hechos, se puso a disposición de los padres de las menores y de los Mossos d'Esquadra y apartó de sus funciones al monitor. Los hechos han salido a la luz ahora, en julio, después de que las familias hicieran un comunicado a través de varios grupos con otros padres.

Según avanza el diario Tot Sant Cugat, la policía catalana recibió dos denuncias. La primera informaba que el monitor, que daba clases de piscina, había dado, supuestamente, un beso en la boca al alumno y le había dicho que era un secreto. Días más tarde, los Mossos recibieron la segunda denuncia, en la que se explicaba que el hombre, presuntamente, se había encerrado dentro del lavabo con otro menor y le había ayudado a bajarse el bañador, haciendo que el niño se sintiera muy incómodo.

Comunicado de la escuela

La redacción de ElCaso.com ha podido hablar con la Escola Europa de Sant Cugat, situada en el número 110 de la avenida del Pla de Vinyet, que ha confirmado que, en el mes de abril, en el momento de tener conocimiento de los hechos, mostró su apoyo a las familias y puso los hechos en conocimiento de los Mossos d'Esquadra. Además, informa que, desde la primera sospecha, el monitor estuvo bajo supervisión y que, cuando llegó la segunda denuncia, lo apartaron del centro hasta este mes de junio, cuando se le ha acabado el contrato.

La escuela asegura que no informó de nada al resto de las familias a petición de los Mossos d'Esquadra, ya que los agentes abrieron una investigación y había riesgo de entorpecerla. Este martes, 7 de julio, cuando las dos familias afectadas hicieron un comunicado informando a los otros padres de los hechos, el centro escolar envió una carta exponiendo lo que había pasado y organizó una reunión donde, asegura, explicó todo aquello que podía, preservando la presunción de inocencia del acusado, y resolvió las dudas de las familias.

El Ayuntamiento de Sant Cugat del Vallès, por su parte, ha explicado a este medio que desde el consistorio no pueden hacer mucho porque es un centro privado y la competencia corresponde directamente a la Generalitat de Catalunya, pero ha mostrado su condena firme ante cualquier tipo de agresión en el ámbito escolar y se ha puesto a disposición de las familias de los menores y de la escuela. 

¿Ha pasado algo que aún no sale en EL CASO?
Avísanos desde aquí