Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos hombres acusados, supuestamente, de vender hachís en medio de la calle en Mataró (Maresme). Los compradores de estos individuos tampoco han tenido mucha suerte y también han acabado esposados, uno de ellos, acusado de haber pegado a un policía y el otro por tener una orden de detención vigente. Según ha podido saber ElCaso.com, los cuatro individuos nacieron en Marruecos. Los hechos tuvieron lugar este viernes, 24 de abril, a las doce del mediodía, cuando la policía catalana montó un dispositivo en el barrio de Rocafonda, junto con la Policía Local de la ciudad.

En el operativo, que se centró en la plaza de Rocafonda y en las calles de los alrededores, participaron agentes de paisano y uniformados. Los policías vigilaron a los dos sospechosos, que siempre vendían el hachís de la misma manera: escondían la droga bajo los coches o entre el mobiliario urbano. Cuando aparecía el comprador, iban donde la habían escondido y cogían solo la cantidad que querían vender y hacían, de manera rápida, la transacción del dinero. 

Detenidas cuatro personas 

Finalmente, los policías que vigilaban a los vendedores los pararon y, después de identificarlos, los detuvieron, acusados de ser los supuestos autores de un delito de tráfico de drogas.

Se trata de dos hombres de 21, sin antecedentes policiales, y 39 años, con catorce antecedentes. Los agentes también arrestaron a los dos hombres que compraron hachís, de los cuales se desconoce la edad. El primero de ellos, de 37 años y con 22 antecedentes, pegó a un agente cuando este lo estaba registrando y fue detenido acusado, supuestamente, de ser el autor de un delito de atentado contra la autoridad. En cuanto al segundo individuo, fue detenido porque tenía vigente una orden judicial de detención.