Los Mossos d'Esquadra, con la colaboración de la Policía Local de la Bisbal d'Empordà, han podido detener a un ladrón que había entrado a robar en un edificio en obras de esta localidad del Baix Empordà (Girona). Los hechos se produjeron el pasado 22 de abril, sobre las nueve y media de la noche, cuando este individuo se coló en un bloque de pisos donde se está haciendo una reforma integral e hizo saltar la alarma. Ante esto, arrancó los detectores de la alarma para que no sonara más, los tiró al suelo y empezó a pasearse por las diferentes plantas buscando a ver qué podía robar.
El sistema de seguridad, sin embargo, ya había dado el aviso a los Mossos y a la Policía Local, que se desplazaron inmediatamente hacia el inmueble. Al llegar allí, vieron que no había ningún acceso forzado, a pesar de que habían destrozado los detectores de la alarma. Cuando estaban inspeccionando el espacio, los policías oyeron un estruendo en la planta baja de objetos cayendo al suelo y fueron corriendo. Fue entonces cuando un agente de los Mossos pilló al ladrón in fraganti cuando intentaba huir por un agujero de unos cincuenta por cincuenta centímetros hecho en la pared maestra.
Se escapa por un agujero hecho en la pared
El hombre había metido las piernas por el agujero y se estaba descolgando hacia fuera para caer desde unos dos metros de altura, pero el agente de los Mossos lo pudo coger por los brazos para evitar que huyera. No obstante, el delincuente se resistió y agredió al policía, que sufrió alguna lesión leve. Fruto de este ataque, el ladrón pudo escaparse. Tanto la patrulla de la policía catalana como la de la policía local hicieron una inspección por los alrededores y pudieron encontrar al ladrón escondido en un edificio semiabandonado. El hombre, de 32 años y nacionalidad marroquí, con varios antecedentes policiales, fue detenido como presunto autor de un delito de robo con fuerza en grado de tentativa.